Es un término que me conseguí hace años en una novela corta de ciencia ficción (Pater Uno, Pater Dos). Los tecnosacerdotes son la consecuencia de un mundo lo suficientemente post-apocaliptico en donde los que "controlan" la tecnología son seres sagrados, pero que igualmente no tienen ni idea de lo que dicen los libros sagrados (manuales). Lo cual me hace pensar en el 90 % de los que tienen un teléfono celular (smart o no) que lo tratan no como la maravilla tecnológica que es y se debe explotar, si no como una pieza de tecnología incompleta que no saben manejar. El desprecio por la realidad y el esfuerzo del creador de tecnología es el signo de una era destinada a la autodestrucción