“estas malditas luces van a volverme loca.” queja abandona los carmines femeninos de manera casi inconsciente, pensamiento que se vuelve realidad al ser expresado, dígitos que se enredan en una insistente batalla con la extensa línea de pequeñas lucecitas blancas, aquellas que precisaba para que el pino de navidad se viese perfecto. es por esa razón que su mirada viaja en búsqueda de quien cree su salvador en esos momentos, grandes ojos verdes se encuentran con el familiar rostro, comisuras se curvan a penas hacia abajo, expresión que invita a una respuesta afirmativa; aquella que se había vuelto su arma secreta cuando era pequeña y necesitaba que su hermano mayor dijera que sí. “lola enredó todo, ¿lo arreglas?” pide, súplica que se esconde en suaves vocablos. — @teolovett.










