El Poder Espiritual de la Risa. Por @karemBarratt Ríete. Hoy, solo ríe. Encuentra esa alegría alocada y sin sentido en ti, esa espontaneidad de burbujas y déjalas salir. La risa relaja. La risa desinfla las tristeza y la maldad. En su muy aterrorizante libro, Eso, Stephen King usa el poder de la risa para acabar con el monstruo. Algunas culturas indígenas enseñan a los chicos a reírse de las pesadillas cuando están en medio de las mismas: sencillamente deja de correr, enfrenta al gigante detrás de ti y ríete de él. Nada desconcierta mas a los “malos de la película” que sentirse que están haciendo el ridículo. En la tradición hindú existe el Yoga de la Risa; la ciencia nos habla de las endorfinas que suelta el cuerpo al reír y que ayudan a combatir al estrés; el Dr. Patch Adam probo a escépticos que la risa puede ser una gran medicina y los expertos en belleza nos dicen que más se ejercita a los músculos de la cara (conservando así su firmeza) riendo que llorando o frunciendo el entrecejo. Por tanto, ríe. Aprende, sobre todo, a reírte de ti misma, no como una forma de defensa (aunque ayuda) si no como una manera de aceptar a la vida como es y a tu parte en ella. El que se ríe de su mismo no es víctima de orgullos ciegos ni vanidad desmesurada. Y como leí por ahí, el que se ríe de si mismo ciertamente jamás carece de entretenimiento. La risa sincera y sana es voz para tu Espíritu y este se expresa en ella tan bien como lo hace durante una plegaria o una canción de alabanza. A través de ella, la Divinidad no solo extiende alegría, si no que logra limar asperezas, crear lugares de encuentros y traer la paz. La risa alegre es una oración de agradecimiento tan sagrada como un salmo, que recuerda en su tintinear todas las bendiciones que la vida nos otorga. Así que hoy, ríe #Wiccareencarnada #virginiaescobar #terapiadelarisa









