tres y cincuenta de la madrugada. se supone que debería estar riéndose entre su familia gracias a los chistes malos de su abuelo paul, no en la puerta de su ex novia dejándose carcomer por el frío. después de todo se lo merecía. o quizás no tanto, puesto a que los recuerdos con nola lo torturaron durante toda la noche. su presencia no estaba, pero los recuerdos se reavivaban con su madre cuchicheando que ella fue lo mejor que le pasó a thomas en su vida. o entre las quejas de sus tías a sus maridos, que les reclamaban no ser tan románticos como lo era su sobrino con su pasada pareja. pensaba que con algunas copas de alcohol se olvidaría de aquellos sucesos, pero los quemaban a fuego lento en sus entrañas. aunque también suma que terminó vomitando todo en la cena de ensayo de su tan ¿deseada? boda. no sabía si el malestar en su estómago eran estragos de la bebida o de la culpa que lo tenían moqueando cual niño en la puerta de la rubia ¿qué mierda estaba haciendo de su vida? se proclamaba dueño de la honestidad, un hombre con anatomía forjada en valores, pero... allí estaba. esperando ver los ocelos que de pies a cabeza ramificaron la particularidad del sentir en lo que antes era un témpano de furia. no cruzaba por su cabeza la imagen de su futura esposa durmiendo en la cama que ambos compartían, tan solo latía el dolor de no saber que la mano de nola no era sujetada por la suya. era un idiota. por dejarla ir, y por volver a buscarla en un contexto lleno de mierda. sin olvidar que estaba en un costoso traje que daba mucho gusto ver, pero poco abrigo para su fornido cuerpo. tocó la puerta sin más, conteniendo la respiración tras la ansiedad de ver que le deparaba su estúpido actuar. @geermanotta









