Era la primera vez que, al pedir una entrevista con Ali, pedían una con él también. No se consideraba tan importante para aparecer, pero al parecer lo querían igual y atribuyó aquello a que entendían que vendía más, que atraía más público, como una aparición de ambos como pareja de amigos o romántica, como los vendían en los medios. No llevaban mucho tiempo en la misma y la mayoría de las preguntas, hasta ese momento, habían sido profesionales y respecto a la carrera de Ali. Pero al parecer ceder el micrófono a Dustin significaba un cambio de tema abrupto. ‘¿Cómo separan su relación privada de la profesional?’ había sido la pregunta del entrevistador. “Tenemos claro que siempre buscamos el bien de cada uno, especialmente el suyo por ser la estrella de nuestra vida...” y aunque quiso seguir hablando, el “aw” que se escuchó de la tribuna de público no le permitió continuar. Se encogió de hombros y apenas sonrió, a la vez que miraba a la rubia, pidiendo por un posible rescate. “Yo... eh...” No solo le costaba estar frente a las cámaras, sino que lo ponía tan nervioso que le costaba volver a enganchar sus ideas, algo que solía pasarle muy rara vez.