Saber que en nuestra mente hemos guardado las mejores fotografías de los momentos mágicos que hemos pasado con quienes amamos, es algo increíble y grato. Y es que se tratan de horas y días que atesoramos en el cajón de la nostalgia bonita y que podemos sacar cuando necesitamos reír de nuevo con esos preciados instantes que pasamos.
También existen los que disfrutamos a solas y que saben sacar la felicidad que llevamos en nuestros corazones.
¡Que extraordinario es repasarlas de nuevo mientras la ilusión asoma en nuestra mirada y rostro!
Leregi Renga
















