Franceso Tonucci en “La máquina de la escuela” realiza una metáfora crítica y ácida. Pero desde mi personal punto de vista es muy, muy realista de la época en que fue realizada (1970).
Nací hace casi 50 años. Estudié “Educación General Básica”, BUP, COU y 5 años de Licenciatura. Es decir, mi larga experiencia educativa siempre transcurrió en sistemas conductistas donde se ubicaba a los estudiantes en una posición totalmente pasiva como receptores de conocimiento que emanaba de profesores mediante el sistema de clases magistrales (1). El profesor estaba posicionado en una localización superior - vertical frente al alumno (2). Posteriormente, era preciso interiorizar los conocimientos y se nos puntuaba empleando el sistema de los exámenes estándar. Me refiero a pruebas como: escriba usted el punto 3 de la lección 15 y el punto 5 de la lección 25. Es decir, pruebas 100% memorísticas. Que por supuesto a las 48 horas habíamos olvidado de forma mayoritaria.
Hasta que comencé este año el “Master de Profesorado Secundaria FOL” desconocía las nuevas metodologías de aprendizaje. Me divierte imaginar qué pensaría respecto a sistemas como por ejemplo “Flipped Classroom” mi antiguo profesor de Filosofía en BUP: Don Amalio. Para más señas amplío información indicando que era Jesuita y pertenecía 100% a la antigua escuela de profesores. Suya era la frase de “entre Dios y los alumnos estamos los profesores”.
Regresando de nuevo a “La máquina de la escuela”, considero necesario tratar un punto que capta de forma reiterada mi atención: la tubería de expulsión, llamada en el dibujo de forma mayúscula “RESIDUOS”. Me recuerda la selección que se hacía en mi época de estudiante en EGB. Me refiero a que los denominados “buenos estudiantes” que se esforzaban y conseguían buenas notas estaban en el grupo A. Los “no tan buenos estudiantes” se ubicaban en el mismo curso pero en el grupo B. Posteriormente, los estudiantes de grupo A se les dirigía al instituto para estudiar BUP, COU y Universidad. Sin embargo, los estudiantes del grupo B se les encaminaba dirección a Formación Profesional o directamente se les expulsaba del sistema educativo. No me consta que alumnos del grupo B hicieran BUP / COU /Universidad. También debo destacar que una parte de alumnos adscritos a grupo B repitieron varias veces cursos de EGB y no llegaron a Formación Profesional. Lo último que supe de algunos de los compañeros que formaban parte de este último grupo fue en la Sección de Sucesos en un periódico. En concreto, señalaban que habían sido condenados a un número importante de años por tráfico de droga.
Espero que en los años que estén pasando de reclusión se apunten a cursos formativos y sus profesores conozcan e impartan sistemas de aprendizaje efectivos (por ejemplo Flipped Classroom) que les abran nuevas posibilidades para recuperar sus vidas y amplíen sus horizontes.











