El Chaco paraguayo
Los comentarios sobre la transchaco no eran exagerados, tiene tramos de puros pozos, sobre tierra que si esta mojada patina como jabón. Pero también hay tramos a estrenar, porque esta ruta, una vez mas, la están pavimentando. Nos contaron que en el 2009 la habían dejado hermosa, pero no duro ni un año, la calidad era tan mala que las lluvias se comieron toda la ruta. Esperemos que la nueva dure un poco más!
La baja velocidad hacia poder disfrutar mas del paisaje, vimos muchísimas especies de pájaros en el camino. Decidimos parar en Filadelfia, la ciudad más importante de la región, poblada por una comunidad menonita.
Era domingo, entramos a una ciudad que bien podría ser europea, todo muy prolijo, limpio, casas con hermosos jardines, muy poco comercio y ni un alma en la calle. Salimos a recorrer, pasamos por un parque, pero tampoco había nadie. Encontramos solo una parejita que se veían como alemanes, hablaban un idioma que no entendíamos pero tomaban tereré… todo se veía bizarro al menos.
Al fin encontramos donde estaba toda la gente, cuando pasamos por una iglesia que tenia un estacionamiento del tamaño de un Shopping, repleto de camionetas de lujo 4x4… parece que en Filadelfia la actividad de los domingo es únicamente ir a la iglesia.
Al otro día fuimos a visitar el museo y aprendimos sobre la historia de esta comunidad, que escaparon de las guerras de Europa y encontraron refugio en esta zona de Paraguay que no tenia nada, era un desierto. Ellos con los conocimientos que traían y ayudado económicamente lograron desarrollar la ganadería, teniendo ahora el mercado lácteo de todo Paraguay. Se manejan como una cooperativa, tienen supermercados donde se venden todos sus productos, escuelas donde educar a sus hijos como ellos quieren. La mayoría de las familias habla un dialecto alemán y se escucha también mucho portugués de los allegados del país vecino que encontraron en esta región una oportunidad de crecimiento. La zona se esta desarrollando muchísimo, eso si, hay que soportar altas temperaturas y aun no tienen agua potable. Hay comunidades indígenas de donde obtienen mano de obra para trabajos no calificados, a cambio les mantienen sus escuelas y viviendas, además del salario obviamente.
Fue interesante ver otras formas de organización social, conocer otra cultura, aunque nos costo un poco poder relacionarnos con la gente de la zona, en general son bastante cerrados.
Disfrutamos la belleza de los árboles, plantas y pájaros que tan bien cuidados están. Nos recomendaron un lugar de agroturismo en una pequeña aldea, también menonita, y ahí fuimos.
Encontramos a Rodney y toda su fauna! Vive en una casa rodeada de animalitos de todo tipo! Había muchas aves, un tapir bebe y además funcionaba un tambo. El formaba parte de la cooperativa, así que una vez que ordenaba las vacas el camión de la cooperativa pasaba a buscar la leche y le dejaba los insumos necesarios para seguir con la producción. Pareciera que trabajando como cooperativa todo se simplifica…
Nos invito a quedarnos y aceptamos contentos, el lugar era hermoso! Al otro día nos mostró su trabajo con las vacas, incluso Leo lo ayudo a inseminar a una! Antes de irnos nos sugirió que vayamos a conocer la huerta orgánica de su mama y ahí fuimos. La señora nos contó como cuidaba sus plantas y nos convido los tomates más ricos que probamos en nuestra vida! Un color y un sabor impresionantes!
Así terminamos la recorrida por el chaco paraguayo y seguimos viaje.










