Y es que recién entraba el año,
yo con mi falda suelta,
tu usando el chaqué gris decoroso de la bienvenida que nos otorgó la ciudad.
Una bicicleta aparcada a media acera y la otra una o tres cuadra más adelante solaparon el frenesí de construir un maravilloso recuerdo.
(lo logramos)
Una paciente pero breve lección de pedalear y mantener el equilibrio,
no había oportunidad de sostenerme pues por tu cuenta irías detrás mío.
Lo logré.
Con temple, me mostraste medio camino puesto el resto lo tendría que andar yo sola. Me enseñaste a andar contigo detrás mio y fuiste *brújula* cuando yo tuve que ir detrás tuyo.
De vez en cuando te daba por voltear y mostrarme confort en una sonrisa.
Hoy ya no voy detrás tuyo ni tú detrás mío. No vas a mi lado y tampoco eres guía mía entre tanto camino y atajo.
Tengo que andar por mi cuenta y aun así, cariño, espero volverte a encontrar, a una o tres cuadras más adelante.
—Trxman.🥀












