Summary: AU Thor no sabe de dónde llegó ese chico ni quién es, lo ve siempre acompañado de una o más personas y cuando cuenta sus historias, siempre tienen fallas o contradicciones. Algo de verdad sostiene, pero rellena con mucho de mentira.
Advertencia: underage || Rating: NC-17
Nunca supo si era mitómano o simplemente intentaba esconder esas partes de su vida que delataban aquello que él siempre andaba buscando en los demás, aunque fuera a base de engaños, ojitos coquetos y el hábil balanceo de su cadera (que no alcanzaba lo femenino, pero sí insinuaba que podría haber algo homosexual e invitaba a descubrirlo). Tal vez los tipos con los que andaba no sospechaban, o tal vez Loki los despachaba antes de que pudieran encontrar el hilo que los llevara a una pista real y antes se tragaban la sarta de mentiras que salían de sus labios finos y rosados.
—Yo no lo creía cuando me dijeron que soy demasiado maduro para mi edad, pensaba que era un truco para llevarme a la cama, tú sabes, grandote, lo que son capaces de decir los tipos para que te veas convencido. Son gente importante, nos les conviene obligarte y que luego abras la boca con la policía o, peor aún, con los reporteros —le dijo aquella vez que quedaron atrapados en el ascensor del edificio en el que ambos vivían.
Thor apenas lo había saludado y de una palabra a otra, pasaron a esa conversación de tinte íntimo. Pese a que no le interesaba conocer ese aspecto de las personas (a menos en situación de ascensor descompuesto), no pudo resistirse a ese hechizo que comenzaba cuando las cejas de Loki se arqueaban suavemente, sus ojos verdes y gatunos se enfocaban en el de su interlocutor y comenzaba con su voz suave a hablar, mentir, pronunciar palabras.
—Creo que eres maduro cuando no te preocupa serlo y no presumes de ello. ¿Tú crees que lo soy?
Sí era astuto, sí sabía hasta qué punto tirar, cuándo ceder y cuánto ceder, ¿pero eso lo convertía en un adulto o sólo en un pillo que aprendió en qué punto estaba el control?
Al principio le pareció un mocoso tonto, de esos que no son maduros sino que saben cómo aprovechar el buen culo que tienen. Luego le pareció que sí, que Loki estaba en una sintonía distinta a la de la mayoría de los chicos de su edad y que aprovechaba sus impecables dieciséis años para acumular una reserva (¿de dinero, de prestigio?) para el futuro, aunque de formas no muy convencionales.
—Tony dice que sí y que no, depende de su humor. ¿Sabes quién es Tony? Tony Stark, el tipo que trabaja, entre otras cosas, con el tema de la energía. Suele aparecer en el periódico o las revistas, depende si hablan de sus investigaciones o de sus acompañantes. En tres líneas ya te das cuenta que es todo un playboy, pero conmigo es diferente, yo no soy como sus chicas —rió—, el tiene un harén propio, yo soy trabajador independiente, por decirlo de alguna forma.
Hubo una vez en la que se acercaron demasiado.
Loki compartía algunas cosas con los gatos, entre ellas, transmitía su autosuficiencia y también creaba la necesidad de albergarlo y cuidarlo. A veces su estructura cuidadosamente armada de mentiras se desmoronaba y con ella, su máscara de sonrisa de anfitrión. Thor lo había visto y, como muchos otros, pensó, no dudó en invitarlo a pasar y tomar una taza de café mezclado con cacao, como le gustaba.
—La gente tiene morbos extraños, ¿sabes, grandote? —comentó con la vista perdida mientras se arrimaba hacia él y lentamente deslizaba las manos por uno de sus brazos fornidos—. Se enfadan cuando se enteran de cosas que no querían, te alejas por tu propio bien y sin embargo, ellos te buscan para ver cómo estás y vuelven a enfadarse porque las cosas no han cambiado. ¿Quién les dijo que cambiarían? Nadie, grandote. Yo nunca prometí nada, yo nunca prometo nada.
Y se aferró a su brazo, apoyando la cabeza. Thor sintió su mejilla tibia y sus dedos finos entrelazándose con cuidado. Todo en sus movimientos siempre era ligero y suave, como si se hubiese entrenado para ello y en seguida entendió que fue así, porque para andar con personas con el porte de Tony Stark había que cumplir ciertos requisitos tanto para cautivarlos como para mantenerlos.
—¿Te refieres a Tony? —le preguntó manteniendo un tono mezcla de malicia e indiferencia. “Yo te lo dije”, era lo que realmente quería decirle y regodearse en su error de mocoso pretencioso. (Detestaba a Tony. Desde que Loki se lo había mencionado.)
—No, olvídate de Stark —murmuró—. No es mi novio ni nada como para hacerme sentir mal.
—¿Es otro de tus “domesticados”?
—¿Y a ti qué te importa, grandote? —inquirió ofendido—. Ahora que lo pienso, debería dejar de preocuparme por esto. Yo soy libre, de ellos, de todos. Hago lo que quiero y aunque muchos vejestorios piensen que ese estilo de vida será mi perdición, siento que no puedo estar mejor y hasta que podré mantenerme así mucho tiempo.
Thor frunció el seño molesto. Que Loki lavara su taza y se largara de allí en seguida. Pequeño ingrato. Si era tan fuerte y eso, ¿qué demonios estaba haciendo allí y todavía aferrado a su brazo?
—De todas las personas que he conocido desde que papá me regaló el pasaje para salir de mi ciudad —dijo segundos antes de que Thor quisiera, literalmente, echarlo de una patada en el trasero—, tú eres de las poquísimas que no han sido interesadas conmigo, grandote.
El muy maldito hacía hervir el agua y aún así no permitía que esta rebalsara de la olla, la sacaba del fuego en seguida. Esa era la clave para mantenerse siempre en el juego.
—No sé que podría querer de ti, Loki —respondió en un tono suave y casi reconciliador.
—Bueno, con ese pensamiento es que me siento a gusto. Es lo mismo que me había dicho un chico, estaba preparándose para ser presentador en el teatro Emperatriz y salimos porque yo era ayudante del director y así estaba en contacto con todos. Los llamaba y eso para asegurarme de que estuvieran al día. Bien, una vez-
—Ya, sé que eso no es verdad —interrumpió seco.
Loki lo miró atónito unos segundos y luego se apartó de él.
—¿Me estás llamando mentiroso o qué?
—La otra noche, cuando nos cruzamos en el pórtico y me presentaste al tal Clint, le habías comentado que te encantaría conocer el Emperatriz, que nunca pusiste un pie sobre el y blahblah. Así que uno de esos dos cuentos tiene que ser mentira y yo creo que es este de tu noviecito presentador.
—Qué idiota, ¿y por qué te mentiría a ti? Si somos amigos, o casi amigos, porque con esa actitud, grandote, estoy a punto de largarme de aquí.
Se levantó del sillón y lo miró, frunciendo los labios ligeramente y desafiándolo con la mirada.
—Todas tus historias tiene el mismo punto en común, tontito: los tipos se mueren por ti y no te cuesta nada ganártelos —exclamó Thor, perdiendo la paciencia—. Si fuera así, no sé que demonios haces colgándote del brazo de los grandes cuando tu podrías brillar por cuenta propia, ¿por qué no eres actor o modelo? ¿Por qué n-
No vio venir el rápido movimiento del brazo de Loki y su voz fue interrumpida por el sonido de su mano pequeña impactando con fuerza sobre su mejilla. Fue una bofetada tan fuerte que Thor quedó mirando hacia el otro lado y su piel comenzó a tonarse rojiza. Sus labios temblaron a penas y después miró al muchacho.
—¿Crees que soy idiota, Thor? ¿Y qué es eso de qué suena irreal que los tipos pretendan algo de mí, eh? ¿Acaso soy como un cualquiera de por ahí? No. Ya me han engañado antes, pero ahora yo tengo el secreto, ahora no volveré a caer, ¿entiendes? Porque hay cosas muy básicas que mueven el mundo y a las personas, y entre ellas está el deseo. —Loki lo empujó en seguida, dejándolo recostado de espaldas sobre el sillón, luego se sentó sobre su entrepierna. —¿Y es que tú no lo quieres, grandote? ¿No te lo has planteado ni una vez?
Movió la cadera muy despacio y soltó una risita cuando sintió que el sexo de Thor empezaba a ponerse tieso, respondiendo a su pregunta.
Quiso apartarlo de allí, decirle que llamaría a la policía, pero su cuerpo no obedecía y no estaba dispuesto a perder aquella oportunidad, mucho menos cuando la sensación de su trasero (bien formado firme, y tentador, como un pan dulce pidiendo ser mordido) ya se sentía placentero con los pantalones de por medio.
Thor abrió la boca y en lugar de palabras salió un jadeo largo. Loki sonrió victorioso, lucía más similar a un gato que nunca. Se relamió los labios y aceleró un poco el movimiento de sus caderas.
—¿Lo ves? Esto es lo que podrías querer de mí, querido Thor.
________________
Continúa en parte 2
________________
Fandom: Avengers
Claim: Thor/Loki (menciones de Tony/Steve)
Género: drama, romance || Rating: R
Summary: AU después de la muerte de los señores Odinson, Thor cree que lo mejor es terminar el luto junto a Loki, a quien no ve desde hace años. Ninguno de sus amigos está de acuerdo con eso, sobretodo porque lo detestan y no les agrada la idea de que años atrás, él y Thor hayan tenido algo.
—Deberías calmarte —dijo finalmente y volvió a beber de su vaso—. No ganas nada con esas rabietas. Ya me cansé de decirte que no son mis padres. Si estoy aquí, es porque te estoy haciendo un favor a ti, Thor. —Extendió una mano hacia su rostro, tomándolo suavemente del mentón y apoyando el pulgar e índice en sus mejillas. —Tengamos en cuenta que no te lo mereces.
—¿Qué quieres decir con eso?
—Todos en la familia siempre han estado pendientes de ti, ya no eres un pichoncito, Thor. No tengo por qué andar haciendo nada por ti, no somos nada, ni hermanos, ni amigos. No me necesitas.
Quien rió luego fue Thor. Loki bufó apenas, apartando su mano enseguida.
—Por favor, hermano —dijo divertido—. Si realmente ya no significo absolutamente nada para ti, dime qué estás haciendo aquí. ¿O es que acaso vas al funeral de cualquier persona a darle tu apoyo?
Leer más→
;^; finalmente lo terminé, sdfghjkl gracias por la paciencia y todo su apoyo y su lectura, a los que comentan o dan kudos, o a los que no dan nada peor leyeron igual. Mi fantasía sexual es que se recomienden esta historia (?).