MONO.
Nunca había tenido un mono, no por nada en particular, no es que no me gustaran o que pensara que no me iban a sentar bien, simplemente, no me había planteado tener uno. Y ahora tengo dos!
Por supuesto, no tenía patrón, y como estoy aprendiendo muchísimo con el canal, me propuse hacerlo desde cero. Estuve leyendo sobre las medidas que hacían falta y cómo trazarlas en el papel, además de ver vídeos para no quedarme sólo con una idea, sino ver todas las opciones posibles. En un principio parece difícil, al ver todas esas líneas, pero una vez entiendes el por qué de todas, todo coge sentido.
Es un trabajo laborioso cuando no se sabe, pero merece la pena porque el resultado es impecable y mucho mejor que un patrón comprado, porque está hecho a tu cuerpo.
Esto no es ni siquiera un patrón, sino un bloque, lo que es la base de cualquier otro pantalón con cualquier tipo de corte que se quiera hacer. Así que, lo voy a guardar a buen recaudo y por eso, para trazar el del mono, lo hice sobre un papel nuevo, calcando las formas del pantalón y añadiendo las medidas de las partes de arriba según mis propias conclusiones.
A partir de ahí el proceso fue sencillo, porque tenía los moldes a seguir. Pero como nunca había hecho un mono, pensé que sería buena idea hacer uno de prueba y, como me gusta complicarme la vida, no sólo no escogí una tela barata sino que también le modifiqué el patrón para que el estampado no se viera cortado por las costuras de mi diseño, una locura que por suerte acabó bien.
Así que ahora, no tengo uno sino DOS monos para lucir














