La carta que nunca leerás.
Lo nuestro se acabó porque iba demasiado bien. Paradójico, triste, injusto, pero cierto. La ausencia de problemas fue un problema para ti.
Y entonces tomaste una decisión : no quererme. Esa fue tu decisión, alejarte, porque no querías quererme. Ni te juzgo, ni te culpo.
Lástima, porque yo unos meses atrás, decidí SI quererte. Tomé la decisión de Amarte. Decidí saltar, arriesgarme, entregarme. Aposté por ti y por un nosotros que creía que era de los dos. Te di todo lo que tenia, todo lo que era. Y no sirvió de nada, para ti no. Te abrí las puertas de mi casa y de mi vida, y te di las llaves para destruirme, confiando en que no lo harías... Pero sin querer lo hiciste. Me destruiste cuando tomaste la decisión de que ya no era tu chica. Me rompiste, y aún así, seguí peleando, seguí intentándolo, seguí creyendo, seguí queriéndote.
Ya ni siquiera sé si te importé de verdad, si fui algo, o si no fui nada más que un episodio de los que rebobinas rápido porque no interesan. Ya no me importa tampoco. Intento no pensar en ello, porque no cambia nada.
No cambia el que yo siga enamorada, te siga amando, ni te siga extrañando. No cambia el que me siento pequeña por no haber sido suficiente, no cambia que me duela tu ausencia y tu silencio. No cambia que ya no me quede nada, que me sienta vacía, que tenga el corazón roto, que esté muerta. No cambia que sienta que perdí mi tren, que perdí mi oportunidad, que perdí a mi Amor, a mi Persona, a mi Hogar. No cambia que sienta que mi vida ha dejado de serlo.
Yo tomé la decisión de Amarte, como una loca, con la inocencia de una niña, con la fuerza de una mujer. Me enamoré sin medidas, sin murallas, sin miedos, sin secretos y sin limites. Me entregué sin condiciones, y sin paracaídas de seguridad. Porque ese es el Amor que tu despertaste, EL AMOR.
Perdí la batalla, me salió mal. Perdí la apuesta, y lo había apostado todo. Nunca debí creer que era una chica con suerte. Pero no me arrepiento. No me arrepiento de quererte, aunque duela, aunque queme, aunque me mate. No me arrepiento, porque cada día de los que me regalaste valió la pena el riesgo. No me arrepiento de haberte entregado mi corazón.
Ojalá un dia conozcas a alguien que le dé un vuelco a tu vida. Ojalá un dia conozcas a alguien que te haga pintar corazones y cantar canciones ñoñas a grito pelado. Ojala un día conozcas a alguien que te haga sonreír por la calle sin motivo mientras tu sientas que en vez de andar, flotas. Ojalá un dia conozcas a alguien que te haga sentir que si eres un chico con suerte de verdad. Ojalá un día conozcas a alguien que te haga soltar lastre y romper tus cadenas. Ojalá un dia conozcas a alguien que te haga soñar con un futuro juntos con tantas ganas que estés dispuesto a pelear por ello. Ojalá un día conozcas a alguien que te haga sentir que la vida es algo más y que tu ya lo has encontrado. Ojalá un día conozcas a alguien que te dé fuerzas para salir del escondite, y que ya no te de miedo arriesgar, ni vivir. Ojalá un día conozcas a alguien de quien te enamores locamente, como yo me enamoré de ti. Ojalá un dia puedas y quieras Amar a alguien como yo te amo a ti.
Creí que mi regalo eras tú. Hoy entiendo que tu regalo fue ese, Amarte. Porque tu te has ido, pero este sentimiento se queda conmigo.
La vida es tan injusta a veces que conecta cables cruzados. Tu eras mi persona, pero yo no fui suficiente para ser la tuya.
Tu fuiste mi historia. La que hubiera querido contar siempre. Yo apenas fui un capitulo.
Aún asi, quiero y debo darte las gracias. Por demostrarme que era capaz de Amar.
Y despedirme. Con un último "te quiero", y deseando que seas feliz.
Hasta siempre Gorka, hasta siempre mi vida.