Ya es hora de levantarnos del sueño.
¿Es Jesucristo tu Salvador? Olvídate por un momento de tu apariencia física y/o social, de tus amistades, y no quiero menospreciar esa vinculación respetable que tú puedas mantener con alguna iglesia o comunidad cristiana. ¿Tienes una relación personal con Cristo Jesús? ¿Es Jesús el Señor y Salvador de tu vida?
Muchas veces olvidamos hacernos esa pregunta, quizá se escucha algo ofensivo ya que se supone que va dirigida a personas que conocieron a Jesús alguna vez en su vida, ya sea por medio de alguna persona que llevó la Palabra o por un congreso en el cual su corazón se sintió atraído por lo que allí se hizo o se dijo y pronunció la tan popular oración de Fe y por medio de ella se puede decir que ya usted es una persona salva y tiene a Jesús como el Señor y Salvador de su vida. ¿Saben? No voy a negar que eso puede ser posible, porque he conocido casos en que personas pasan el proceso ya mencionado y tienen un llamado tan irrevocable que no se quedan sólo en esa oración de Fe si no que verdaderamente hacen lo que su boca pronunció y le permiten a Dios tomar el verdadero control de su vida, no lo puedo negar, pero son casos extraordinarios. Si nos disponemos a estudiar la palabra con la diligencia y las pautas adecuadas, nos podemos dar cuenta que la salvación no se pierde (claro está, cuando realmente nacemos de nuevo), que el amor de Dios es tan grande que una vez que nuestra vida se rinde a sus pies no podemos apartarnos de Él. Entonces al recibir a Jesús y creer en Él te haces inmediatamente un hijo de Dios (Juan 1:12), y también eres salvo (Romanos 10:13); cuando tomamos esa decisión en nuestra vida damos un gran paso porque estamos dando parte de nuestra vida a Alguien que una vez lo dio todo por nosotros; y digo parte porque así lo es, pero ¿por qué sólo dar una parte de nosotros a Alguien que una vez lo dio TODO por nosotros? Tú dirás que lo estás dando todo, bueno supongamos que sí, empezaré con algunas preguntas.. ¿Tienes a Jesús como el primero en tu vida?, ¿Glorificas al Hijo de Dios en todo lo que haces?, ¿Te preocupas más en tus metas personales que en el propósito por el cual Dios te llamó?, cuando oras ¿oras por lo que quieres o por lo que Él quiere en ti?
Es fácil decir que somos hijos de Dios, pero que difícil es demostrarlo en nuestra conducta y eso es lo que realmente debemos hacer en estos tiempos, las personas cada vez están más lejos de Dios, hoy en día escasean los verdaderos adoradores, tanto así que el mismo Dios los está buscando (Leer Juan 4); somos tan débiles que nos dejamos llevar por las corrientes de este mundo, ¿hasta cuándo? Jesús viene por una Iglesia que ya esté preparada para recibirle con el amor que un Esposo espera que su esposa le reciba, pero no estamos haciendo lo que nos corresponde hacer.
Hermano, hermana, siervo y sierva de Dios ya es hora de dejar de ver las cosas de este mundo como si lo fueran todo, cuando lo que debe serlo TODO para nosotros no lo es.
Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz.
Romanos 10: 11-12













