Promesas rotas
Los que dicen que palabras se las lleva el viento - están equivocados. Se los lleva solo paras los que lo dijeron, a otros se nos quedan clavadas estas palabras por mucho tiempo, recordándonos lo que una vez tuvimos y lo que nunca volveremos a tener. Las palabras que creímos y que han sido clavadas por la espalda, sin previo aviso. Dejando así, una cicatriz que nos recuerda día a día lo que llegamos a sufrir. Éstas palabras se las llevó el viento, pero la cicatriz se quedó.














