Todos estaban entusiasmados por la fiesta. Todos menos Zoe. Había decidido no asistir. Por lo que había pensado en quedarse a estudiar en el dormitorio. Estaba terminando unos deberes en la biblioteca, se sentía cansada, así que cerró sus libros y se dirigió a la sala común. El pasillo estaba lleno de personas ya disfrazadas, se notaba su entusiasmo, la mayoría iban en grupos otros iban en pareja.
A lo lejos divisó la silueta inconfundible de su mejor amiga, Bailey Anne. Quien iba en su mismo curso y pertenecía a la casa Slytherin. -Y bien... que usarás esta vez?- pregunto la chica con un brillo en su mirada.
-”Bay” Ya te lo dije...- la pelirroja miró a su amiga. -Sigues con eso, “Zo”? Tu querías un padre y ahora lo tienes. Se que hay maneras de decir las cosas y entiendo que estés enojada, pero no voy a permitir que te aísles. No ganas nada- La muchacha se cruzó de brazos.
-Tu que usarás?- preguntó Zoe después de meditar lo que su amiga había dicho. -No cambies el tema- Bailey entrecerró los ojos.
-No tengo disfraz.- suspiró. -Podemos improvisar algo. Veme en el baño de chicas y lleva tu maquillaje- La despampanante rubia guiñó un ojo y beso ambas mejillas de su amiga.
Camino a su sala común, Zoe meditó lo que había dicho Bailey Anne. La rubia tenía razón. No valía la pena encerrarse, aún cuando no tenía ganas de celebrar. Halloween era su festividad favorita del año. Subió escaleras y en el dormitorio se acercó a su baúl y sacó un par de vestidos, accesorios y su caja de maquillaje. Pensó que con eso quizás podrían improvisar algo. Miró su estuche de maquillaje y le parecía muy pequeño en comparación al de Bailey Anne.
Bajó las escaleras y en la sala común todavía quedaban unos cuantos estudiantes listos para disfrutar del festejo. Se apresuró al llegar al baño, donde su amiga la esperaba. -Porque no te has disfrazado?- La pelirroja ladeó la cabeza con desconcierto.
-Es una sorpresa- respondió con su sonrisa perfecta y ese brillo en sus hermosos ojos azules. Zoe puso encima del tocador las cosas que considero podían servir. Bailey tomo una diadema con orejas de gato y comenzó a maquillar a Zoe.
Base, polvos, sombra, delineador, mascara, rubor y labial. Con el delineador dibujó unas lineas rectas simulando unos bigotes en las mejillas de Zoe. Con otro delineador amarillo dibujó un circulo en la punta de su nariz.
-Luces hermosa- Dijo Bailey una vez que termino de maquillar a su amiga. Zoe se miró al espejo. Lucía bastante bien, Bailey Anne era muy talentosa con el maquillaje y si se trataba de “makeovers” ella era la mejor. Colocó la diadema y con su varita añadió el moño color rosa para darle un “toque” especial.
-El rosa te va mejor. Resalta tus curvas- La rubia extendió aquella prenda y Zoe la tomo en sus manos. -Te veo en un momento en el gran comedor- Bailey sonrió y dejo a Zoe que terminara de arreglarse. -Gracias “Bay”- respondió.
Se puso su vestido y dio un ultimo vistazo al espejo. No estaba nada mal. Podría decir que se había disfrazado de “Hello Kitty” una caricatura muggle que solía ver cuando era pequeña y vivía en America.
Zoe agitó su varita para ordenar todo y salió hacia el gran comedor. Este año las decoraciones estaban mas hermosas que las del año pasado. El banquete era enorme y todo se veía delicioso. Estaba lleno de estudiantes, todos disfrazados. Debía admitir que tratándose de estas fechas se pusieron bastante creativos. Cada quien puso su esfuerzo en su vestuario y eso era algo que la ojiverde admiraba.
Miró entre la multitud a ver si veía a su amiga. No podía con la curiosidad. Mientras esperaba tomó un bisquet y en una copa dorada sirvió un poco de jugo de calabaza. Iba a tomar asiento cuando accidentalmente choco con alguien y salpicó unas cuantas gotas del jugo de calabaza.
-Lo siento mucho! Déjame ayudarte- dijo Zoe algo apenada.