Recuperación
Todo el cuerpo me arde, la mandíbula trabada, los ojos que no ven, circulación comprometida, codos y rodillas enrojecidos, manos aferradas la una a la otra con una fuerza que rompería algunas otras falanges.
Cuarto, cama, luz inexistente, ventana abierta; ruedo en todos los sentidos de la cama, no puedo, es ahora o nunca, sabíamos que este día llegaría, nunca se está totalmente preparado, quizá debí preparar un ensayo o lista, pero no hay tiempo, comienza por el principio...
Plantas desnudas sobre el mármol helado, acto seguido rodillas en su lugar y codos contra madera, dientes a punto de estallar fuera de la boca por tanta presión, todos atentos que el show va a empezar; inmóviles, incrédulos, sarcásticos, los dos diablos de la habitación se sentaron, la bruja de la ventana fijó la vista entre las cortinas, alguno que otro desencarnado condenado a la habitación, se pegó contra la pared más lejana, todos sólo esperaron, miraron con lástima, preguntándose quizá si habrían ganado la partida que llevaba años sobre la mesa, si al fin renunciaría y se sustituiría de invencible.
Se abren los grifos que contenían al Pacífico, una vez derramada la primera gota, las demás flullen con tsunami, labios entre abiertos y se murmura : ¡Todos estos años he estado enojada!
Nadie lo creé, impavidos, se miran entre todos, hacen señales y en silencio todos muy atentos intentan entender.
-¿Por qué me abandonaste? ¿Cómo lo permitiste? -
Ya incontrolable pego frente con madera, misma que se mancha cuando el agua le rebota.
Ese cuerpo en posición de súplica, en una esquina, adolorido, ya no parece tan grande, ni tan fuerte, escuché a los espectadores decir: Parece que tiene tan sólo 5 años, atentos puede caer en cualquier segundo y quizá sea sin vida, llace en el suelo, incontrolable, pero aún respira...
Nunca creí que sería de esta forma, está vez debes escucharme, todas las cosas pasan en la noche, señor, debes escucharme, porque estoy muy asustada y todos ellos esperan que pierda el control está noche, señor, por favor mirame, por favor ayúdame, por favor salvame, por favor muestrame, por favor... necesito respuestas.
Señor, eres lo único que tengo esta noche, por favor escuchame, sabes que lo que hago es con buenos fines, he soportado y sorteado cada una de la pruebas, señor no me dejes, no tú, no ahora, no nunca, muestrame el camino, porque estos ojos ya no ven, pero este corazón aún siente.
Muestrame que no estoy equivocada, que no elijo personas equivocadas Y prometo amarlas tanto como pueda el tiempo que pueda.
Señor, estoy muriendo en cada uno de los sentidos pero mucho más de miedo, perdóname, no pretendo lastimar, perdóname, no sabía a quien recurrir, necesito soltar, pero no se que tanto sea la respuesta, no quiero soltar lo que pueda ayudar, pero al parecer todo aquí está mal, señor, llevo dos horas llorando -Suficiente para tantos años?-
Necesito un respiro porque creo que si sigo así nunca voy a poder parar de llorar así
Señor ya no aguanto los ojos, perdóname señor, pero ¿Por qué me has abandonado?







