Yo no soy mi mente.
Yo soy la conciencia que observa mi mente.
Rosemi

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Yo no soy mi mente.
Yo soy la conciencia que observa mi mente.
Rosemi
Mi mente debe entender de una vez por todas que las circunstancias a mi alrededor no definen mi realidad; en realidad son mis creencias y sentimientos.
— Rose Noire.
Es curioso, nos creemos más lo que tenemos en la mente que lo que tenemos delante de nuestros ojos.
¿Qué es Dios?
Hoy tuve una conversación o quizá un pequeño ataque personal en el trabajo.
Yo no creo en Dios, pero sí creo profundamente en la capacidad de las personas: en su bondad, en su posibilidad de obrar para bien, en los pequeños actos que cambian el mundo sin esperar nada a cambio.
Uno de mis compañeros habló de un exconvicto con el que trabaja. Dijo que ese hombre había matado a alguien “por conveniencia”, pensando que la cárcel le daría techo y comida.
Yo pensé que aquello había sido literal un acto nacido de la ignorancia y maldad.
Entonces ese mismo compañero me preguntó: “Si tú fueras Dios, ¿le darías una segunda oportunidad?”
Y yo pregunté algo muy literal: “¿Qué hace Dios?”
No lo pregunté como algo espiritual, era curiosidad genuina.
¿Dios interviene en el mundo? ¿Solo creó el universo? ¿Cambia el destino de las personas? ¿Qué hace exactamente?
Pero mi pregunta incomodó a las tres personas profundamente religiosas que estaban allí.
En lugar de responder, me preguntaron: “¿Qué haces tú? ¿Quién eres tú?”
Y respondí, medio riéndome y (de manera literal porque yo pregunte literalmente): “Soy Frida y trabajo para vivir.”
Me dijeron que eso era una doctrina impuesta y que no era quien realmente era.
Después vino algo que me sorprendió más: “Dios es un sentimiento. Tú no conoces la bondad. Nadie te ha ayudado y nunca has sufrido.”
Me quedé en silencio un momento.
Porque mi pregunta nunca fue espiritual. Era literal.
Pero tampoco pudieron responderla. La respuesta siempre volvía al mismo lugar:
“Dios es amor.” “Algún día lo sentirás.” “Dios no se explica, es fe.”
Entonces escuché las razones por las que ellos creían.
Uno dijo que empezó a creer cuando dejó de ver a su suegra como una carga y comenzó a escucharla. Su mundo cambió cuando cambió su actitud.
Otro dijo que empezó a hacer cosas “por amor”, porque eso es Dios. Pero ese amor parecía incluir solo a las personas que conoce.
¿Entonces el amor no incluye a los desconocidos?
La tercera persona dijo que encontró a Dios cuando sufrió por alguien más.
¿Entonces Dios es sufrimiento?
Mi pregunta seguía sin respuesta.
Si Dios es un ser supremo, ¿qué es? ¿Y qué hace?
La respuesta siempre fue la misma: “Lo sentirás algún día.”
A veces me pregunto si alguien alguna vez me responderá de manera literal.
Porque nadie sabe lo que he vivido y no se puede asumir que porque nunca he sentido nada no conozco a Dios es arrogante.
He tenido sepsis. He visto morir a siete personas de mi familia. He pasado semanas en hospitales. He sentido dolor.
Pero también he visto amor.
He visto a personas ayudar sin esperar nada a cambio.
He visto humanidad.
Si alguien quiere llamar a eso Dios, está bien.
Pero no creer en Dios no me hace menos humana, ni me quita identidad.
Si Dios es un ser supremo, entonces está fuera de mí y fuera de mi alcance.
Yo solo soy yo.
A veces obro bien. A veces obro mal. Pero tengo juicio, razón y responsabilidad sobre mis actos.
Y mi pregunta seguirá siendo la misma:
¿Qué es Dios?
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What is God?
Today I had a conversation or maybe a small personal attack at work.
I don’t believe in God, but I do believe deeply in people: in their capacity for kindness, in their ability to act for good, in the small acts that change the world without expecting anything in return.
One of my coworkers mentioned a former convict he works with. He said the man had killed someone “for convenience,” believing prison would at least provide him with food and shelter.
To me, that sounded like a mix of ignorance and cruelty.
Then someone asked me:
“If you were God, would you give him a second chance?”
So I asked something very simple.
“What does God do?”
I didn’t mean it spiritually. It was a literal question, as if God had a job, What does he do?.
Does God intervene in the world? Did he just create the universe and step away? Does he shape people’s futures?
What does God actually do?
But my question made the three deeply religious people in the room uncomfortable.
Instead of answering, they asked me:
“What do you do? Who are you?”
I laughed and said:
“I’m Frida. I work to live.”
They told me that was an imposed doctrine and that it wasn’t who I truly was.
Then they said something that surprised me even more:
“God is a feeling. You don’t know kindness. No one has ever helped you, and you’ve never suffered.”
I paused.
Because my question had never been spiritual. It was literal.
But no one answered it.
The replies kept circling back to the same phrases:
“God is love.” “One day you’ll feel it.” “God cannot be explained. It’s faith.”
Then they explained why they believed.
One said he started believing when he stopped seeing his mother-in-law as a burden and began listening to her. His world changed when his perspective changed.
Another said he started doing things “out of love,” because that’s what God is. But that love seemed limited to the people he already knew.
So what about strangers?
The third person said she found God when she suffered for someone else.
So is God suffering?
My question remained unanswered.
If God is a supreme being, then what is he? And what does he do?
The answer was always the same:
“You’ll feel it someday.”
Sometimes I wonder if anyone will ever answer the question literally.
Because no one knows what I’ve lived through.
I’ve had sepsis. I’ve watched seven members of my family die. I’ve spent weeks in hospitals. I’ve felt pain.
But I’ve also seen love.
I’ve seen people help others without expecting anything back.
I’ve seen humanity.
If someone wants to call that God, that’s fine.
But not believing in God does not make me less human, and it does not take away my identity.
If God is a supreme being, then he exists outside of me and beyond my reach.
I am simply myself.
Sometimes I do good. Sometimes I do wrong. But I have judgment, reason, and responsibility for my actions.
And my question will remain the same:
What is God?
me han dicho tantas cosas que me han lastimado. lo que me dijiste tú ya no dolió. solo lo metí con todo lo demás que aún estoy sanando.
Estoy tejida en los hilos de las oraciones de mi abuela.
islam y cristianismo cuadro comparativo
Cuando observamos el mapa de las creencias humanas, dos nombres dominan el horizonte con una fuerza abrumadora: el Islam y el Cristianismo. Juntos, han moldeado leyes, imperios, morales y la identidad de miles de millones de personas a lo largo de los siglos.
Cuáles son las diferencias y similitudes entre el Cristianismo y el Islam, musulmanes y cristianos, sus orígenes, creencias, dioses y enseña
Sin embargo, al acercarnos a sus cimientos, surge una pregunta que pocos se atreven a formular con honestidad intelectual:
¿Estamos ante verdades reveladas e inmutables, o frente a complejas construcciones humanas diseñadas para dar orden al caos de la existencia?
Ambas religiones beben de la misma fuente: el monoteísmo abrahámico. Comparten profetas, lugares sagrados y una misma obsesión por la justicia divina y la vida tras la muerte. Pero es precisamente en sus similitudes donde la "jaula invisible" del condicionamiento se vuelve más estrecha.