Mes y medio, dos meses, tres, o lo que dure el carnaval que el hashtag #VaronesCarnaval queda de lado y vamos todos a aplaudir a los murguistas. Claro que cuando me refiero al hashtag también me refiero a la lucha, porque hoy en día toda lucha, protesta, lema, ideología, etc, se convierte en un hashtag. Lo que me genera el carnaval y la murga sobre todo es raro. Me gusta pero no me enloquece, incluso a veces me da rabia que algunos conjuntos se pongan tanto el balde. Es más, ya con ver dos murgas alcanza. No hay que ser superdotado para saber por dónde va a ir la siguiente murga. Si hay algo que define a las murgas, es el término "tribunero". Dícese de aquella persona o personas que basan su discurso únicamente en lo que el público desea escuchar. Otra forma de populismo y pan y circo. Muchos depositan en la murga una responsabilidad tremenda y piensan que fueron ellos los que salvaron al país de la dictadura y también piensan que van a acabar con el capitalismo, el neoliberalismo, etc. Un par de meses donde son los héroes y donde no importa a cuántas minas hayan acosado. Un par de meses en los que un hashtag pierde sentido.
PD: Pido disculpas si el texto tiene muchos errores, lo escribí desde el celular.

















