Las facetas de lo cotidiano: Explicando el fenómeno Maria Puñales
Un grupo en ascenso dentro de la escena, hace de la cotidianidad un arte tangible
Si tuviéramos que explicar por qué la música tiene el lugar que tiene en nuestras vidas—fuera de cualquier particularidad de género—un punto clave es tan simple como decir que genera emociones en aquel que lo
escucha. Un sentimiento tan humano pero a la vez muy difícil de plasmar en el arte es la simpleza del sentimiento dentro de la cotidianidad, y es ahí donde la música de Maria Puñales hace un trabajo tan detallado como sincero.
La banda formada por Joaquin Urreta en voz y guitarra, Octavio Marra en batería y coros y Santiago “Coco” Giménez en bajo; lanzó recientemente su primer disco: A través. El material reafirma sus virtudes, tanto musicales como estéticas, haciendo de lo multifacético una virtud.
"La imposibilidad de quedarnos quietos, sumada a nuestra
creatividad conjunta, es el motor para poder crear. El objetivo a alcanzar era lanzar un disco”, plantea Octavio sobre el motivante principal para las creacióones del grupo.
"La creación del disco también se explica en nuestra necesidad de darle una unidad a un conjunto de canciones que veníamos trabajando hace tiempo y es lindo verlo materializado en un único proyecto", suma Joaquin sobre el desarrollo del disco, que reafirma la identidad conjunta a pesar de sus facetas y muestra un sonido muy propio.
"El foco nuestro siempre es la canción y los métodos para llevarlo a cabo son lo que nos sale de adentro a nosotros. Al ser un trío, eso también nos permite jugar mucho con los silencios y los ruidos, para poder destacar todo lo bueno que hace a una canción, desde una letra hasta un ritmo", plantea Santiago sobre el foco de poner a la canción como principal pieza a la hora de generar la unión en el grupo.
Esa facilidad de entender o sentirse interpelado con la música de un artista no se podría explicar de otra manera sin entender cómo surge este proyecto y sus raíces entre sus integrantes. “Lo que siempre sostiene estos proyectos, más allá de las ganas de hacer música, es la amistad. Con Joaco y ‘Coco’ nos conocemos de antes, ya habíamos tocado juntos, pero este proyecto fue, hasta ahora, lo más serio que hemos hecho. Esas ganas, sumadas a esa amistad, motivan a que queramos ir a más”, recuerda Octavio respecto a los inicios.
“Fuera de que antes de la creación del grupo, en octubre de 2024, ya teníamos otro proyecto, en el primer ensayo como Maria Puñales la cosa se volvió más seria porque ya habíamos logrado hacer dos temas; en el segundo, seis. Y, al poco tiempo de arrancar, Motorhome nos invitó a un festival en Andrómeda junto a bandas grandes como Neamwave o Samuel Acosta. Ahí sentimos que el proyecto había tomado una fuerza y variedad que nos motivó a seguir adelante”, acotaba Joaquín respecto al repentino y meteórico punto de quiebre a la hora del desmesurado y veloz asentamiento de la banda en los distintos sótanos de la movida montevideana.
Desde su aparición en aquel lejano 30 de noviembre de 2024, María Puñales no ha dejado de recolectar adeptos y gente que se familiariza con ritmos únicos entre la cada vez más grande cantidad de grupos alternativos y emergentes.
Un punto destacable del vivo de la banda es su espontaneidad. Fuera de cualquier parafernalia artística, muestran una realidad muy típica de nuestro país que hace que la música salga con otra fuerza; sumado a chistes internos que sostienen durante toda la presentación.
“A nosotros nos gusta más tocar que hablar, pero cuando interactuamos lo hacemos usando como recurso lo que pasa durante el toque. Si se tira algún chiste, nosotros lo seguimos y se siente genuino porque nosotros somos así”, explica Octavio. “Fuera de que nuestras canciones tienen cierta solemnidad en sus estructuras, a veces los contextos de los toques, como que se te caigan los palos o se te desconecte un pedal, te permiten tomártelo con humor. Es la manera que encontramos de divertirnos y en la que la gente encontró cierta afinidad”, profundiza.
Aunque parezca algo normal, esa complicidad y simpleza a la hora de desenvolverse hace al espectador uno más dentro de una experiencia que se vuelve inmersiva: al ser todos parte de lo que se está viviendo, la conexión es inevitable.
Más allá de la variedad de sus canciones, en A través se percibe algo real, tanto en sus letras como en su música. Cuando tiene que ser visceral, lo es. Cuando tiene que bajar a tierra, también lo hace; mostrando no sólo una realidad propia de cada integrante, sino también conectando con los escuchas.
“Todo lo que hacemos tiene un porqué de existencia y un porqué de haberse realizado de una manera. Desde la música que nos influye hasta la música que queremos hacer, se ve plasmada en cada estilo mostrado en el disco, y esa esencia variada construye lo que es Maria Puñales”, presenta Joaquín.
Porque, más allá de cualquier parafernalia, lo que define a este grupo es su honestidad. Una fuerza única que sólo se encuentra en grupos que miran a la cara a su público, los que se atreven a ser ellos mismos en el arte. Algo que, en momentos donde la sociedad parece cada vez más artificial, se vuelve necesario.
“Creo que todo se resume a la creación de canciones. Todo lo que hacemos gira en favor de la creación de canciones: sin jams, sin vueltas, y así de crudo sale. Y así buscamos que sea, para que cuando salga sea lo más genuino posible”, resume Joaquín. Y quien sabe reconocerlo, jamás pasará por alto un tema que venga de María Puñales.