Vala envió VELA para una situación feliz.
Con lo del banquete, realmente no esperaba encontrar mucho. En especial por todo el jaleo de que había llegado nueva gente, y se supone que se estaban quedando sin cosas. Pero aún así, como una rata, se escabulló entre los pasillos revisando hasta las cajas aparentemente vacías. No interesaba si alguien le acompañaba. Mientras no fuera la madre Serena, todo estaría bien. “¡Pero qué rebote!” exclamó con voz de presentadora, sin medir su volumen, mientras se tiraba en el suelo y abría su lata de atún esperando que estuviera buena. La primera probada, y… ¡Perfecto! Antes de que los pasos en la lejanía terminaran de acercarse, estaba tan feliz que preguntó: “¿Te va un poco? No me enojo si te niegas, así que no te hagas le humilde.” Ni pensó en que pudiera ser alguno de esos a los que evitaba.
Sala de suministros, 22 de noviembre. @vau0ghty










