Comprar con poder notarial: no todo poder sirve para todo
A veces una persona no puede acudir a la firma de una compraventa.
Entonces aparece otra persona que dice:
“Firmo yo en su nombre.”
Eso puede ser correcto.
Pero antes de comprar hay que hacer una pregunta importante:
¿Ese poder permite realmente hacer esta operación?
Un poder notarial puede servir para representar a otra persona.
Pero no debe entenderse como un permiso automático para cualquier cosa.
Ejemplo sencillo:
Un hijo comparece para vender una vivienda en nombre de su madre.
Dice que tiene poder notarial.
Puede ser válido.
Pero antes de firmar, hay que comprobar si ese poder le permite vender esa vivienda, firmar la escritura y actuar en esa compraventa concreta.
Idea principal:
No basta con la confianza personal. También hace falta una representación suficiente y correctamente revisada.
El notario ayuda a comprobar la representación y a ordenar la escritura para que quede claro quién actúa y en nombre de quién.
Advertencia prudente: cada poder tiene su contenido, su alcance y sus límites. Antes de firmar arras, entregar dinero o firmar la escritura, cada caso debe estudiarse individualmente.










