Junio 2010
Hoy me recordaste nuestro primer beso, es algo que no olvido nunca pues me besaste con tal intensidad que ha perdurado a lo largo de estos años, empecé a buscar en mis agendas y cartas secretas para tener certeza del día que comenzó esta historia de pasión desbordante y encontré una nota del 2 de junio, estaba enloquecida, no lo podía creer, llore esa noche de nervios, de emoción, de miedo; no estaba segura de que eso podía ser real, pero sobre todo que lo que yo había sentido lo hubieses sentido tu también.
Todos los días me repetía, ¡esto es una locura! ¿puedes amar a una persona con un sólo beso? porque yo para el primer beso ya te amaba, tenía la cabeza revuelta, sin lograr entender nada, te odié también, creo que no lo había mencionado antes, sin embargo lo sentí, ese mismo sentimiento que me hizo amarte me hizo odiarte.
Asi anduve varios años en la polaridad del sentimiento hasta que encontre el balance en la profundidad de tus ojos y la tranquilidad de tus palabras. Hoy después de casi diez años las cosas son diferentes, descubrí mientras leía todas las notas que tengo sobre lo nuestro que todo eso que me gusta de ti y tus encantos no ha cambiado pero si ha madurado mejorado en muchos aspectos, me haces sentir las mismas mariposas en la panza, sin duda me derrito al verte y si cierro los ojos puedo ver y sentir esa escena del primer beso.
Estamos por cumplir diez años desde que nos aventuramos a comenzar esta locura, una historia de amor por la que estoy segura ninguno de los dos apostaba nada, que no ha sido perfecta y mucho menos color de rosa, pero justo eso es lo que la hace maravillosa. Es una relación poco usual, no quiero imaginar como sería si tuviéramos una relación tradicional, ya ni siquiera me lo pregunto porque estoy convencida que si estamos viviendo esta es porque así tiene que ser.
Y bueno he de reconocer que fue un buen regalo de cumpleaños, ese audio con tu versión del inicio de la historia no lo esperaba, me sorprende que recuerdes tanto y tantos detalles.
Te extraño y ya quiero verte, quiero comenzar a compartir contigo todas las cartas que no has leído y darte todos los besos que te tengo guardados.
¡Te amo!
-María Caro













