LA VIDA EN UNA SOMBRA
LLORENC LLOBET-GRÁCIA
Nuestro capítulo de hoy va a estar dedicado a una figura desconocida del cine español hasta hace unos años y que solo tiene en su haber 22 cortos y un único largometraje que se ha convertido en una película de culto.
Vamos a aprovechar para definir esta descripción: ¿Qué es una película de culto? Pues podemos definirla como una película que sin tener inicialmente éxito de público o de crítica se va convirtiendo con los años en una obra admirada por un sector cada vez más amplio de espectadores y con una mayor aquiescencia en cuanto a su calidad por parte de la crítica especializada llegando, en algunos casos, a abandonar esta clasificación y convertirse en películas aclamadas por la generalidad de público y especialistas. Una característica también de la mayoría de ellas es que por diferentes motivos se han considerado películas malditas por los problemas que ha conllevado su realización: censura pre o postproducción, problemas económicos, escándalos en su estreno, accidentes durante el rodaje, problemas de derechos legales, etc.
Un ejemplo, a nivel internacional, de este tipo de películas lo constituyeron en su día La parada de los monstruos (1932) de Tod Browning y El gran Lebowski (1998) de los Hermanos Coen. No han faltado en España este tipo de películas. En un breve repaso citaría La torre de los 7 jorobados (1944) de Edgar Neville; El mundo sigue (1963) o El extraño viaje (1964) de Fernando Fernán Gómez; El desencanto (1976) de Jaime Chavarri; Arrebato (1980) de Iván Zulueta; Amanece que no es poco (1989) de José Luis Cuerda o Tren de sombras (1997) de José Luis Guerín.
Pero hay una película en España que se redescubrió 40 años después de su producción y que la mayoría de los críticos consideran se trata de una obra maestra del cine español por su moderno guion y por una puesta en escena espectacularmente original. Una película que tuvo tantos problemas que se puede considerar también dentro de la categoría de malditas y que además se significó como el único largometraje que su director, Llorenc Llobet Gracia, rodó en su vida: VIDA EN SOMBRAS.
Debo confesar que poco sabía de este director y de esta película hasta hace pocos años en que pude verla en un cine club. Cuando comencé a verla pensaba que su fama se debía a esas boutades de la crítica más intelectual que de vez en cuando nos hace soportar películas insufribles y que una vez pasado su momento se pierden afortunadamente en el limbo de la mediocridad. Debo confesar que me equivoqué. En un programa de TVE con José Luis Garcí, Guillermo Cabrera Infante, Antonio Giménez Rico y Fernando Méndez Leite hablaron de las mil y una bondades de la película y cierto es que no me defraudó. Vida en sombras es una gran película, pero lo que más llama la atención es que está hecha en España en… 1948.
Pero veamos quien fue su responsable. Lloren Llobet nació en Barcelona en 1911. Se inició pronto en el cine amateur rodando numerosos cortometrajes. Llama la atención varios que realiza durante la guerra civil: Olimpiada Popular, Llegada de Azaña a Barcelona. Después de la guerra realiza varios más, alguno con el cinematográfico título de Sucedió una noche.
En los años 40 se relaciona con Carlos Serrano de Osma, otro director maldito del cine español, y con varios de sus técnicos pone en marcha un largometraje que se convertirá sin él saberlo en el primero y último que realizará y que con los años será una película de culto. LLorenc, empresario del transporte hasta entonces y cineasta amateur, se embarca en un proyecto largo y difícil, enfrentado desde un principio a una férrea censura y que le causará graves estragos económicos. La película fue catalogada por la Administración como de tercera categoría por lo que no tuvo subvenciones, se prohibió su exhibición en el extranjero y no se pudo estrenar hasta pasados varios años con un nuevo montaje y solo en cines de barrio, pero en un nuevo montaje realizado por el productor que eliminó cuantas escenas pudiesen soliviantar a la censura. El resultado, en 1953, fue otro fracaso de público y el relego definitivo de la cinta al ostracismo. Solo en 1973 y en Sabadell pudo sacarse del olvido al presentarla en un cine club de la ciudad.
Llorenc, hastiado, dejó el cine en 1954 y la película permaneció olvidada hasta que en 1983 fue rescatada por Ferrán Alberich quien al año siguiente realizó un corto documental (Bajo el signo de las sombras) en el que aparecen su viuda y sus amigos, entre ellos Carlos Serrano de Osma. La película de Llobet había sido restaurada un año antes y este corto pretendía acercarnos a la vida del director que había fallecido en 1976. Un trabajo de José Luis Castro y Rubén Higueras con el título de la película nos acercó mucho mejor que el corto anteriormente citado a los avatares de Llobet y su película.
No quiero profundizar en la película pues lo mejor es que en alguna ocasión tengáis oportunidad de verla. Asistimos a la devoción por el cine de un cineasta amateur de enorme altura. Se trata de un melodrama ambientado en plena guerra civil del 36, con muchas referencias autobiográficas, con una clásica historia de cine dentro del cine y con una apuesta innovadora para aquel cine español de los 40 lleno de hazañas imperiales o rancio folklore. No sé cómo Llobet logró reunir un gran elenco artístico formado por unos enamoradísimos – en la pantalla y en la vida real – Fernando Fernán Gómez y María Dolores Pradera.
Actualmente una gran mayoría de los críticos consideran que VIDA EN SOMBRASes una de las 10 mejores películas de la historia del cine español… Yo no soy nadie para llevarles la contraria.
16/9/2024














