Repost - 27 de septiembre, 2018. Jonathan.
Y ahí estaba yo, callado en una esquina, observándola desde la distancia. Sentía cómo quien soy y quien fui alguna vez desaparecía más y más. Es un sentimiento simplemente inaguantable, ver cómo aquella que amas se convierte poco a poco en un trofeo de un chico superficial. Llorando en tu interior, deseas ir y llevártela, pero sabes bien que ni siquiera ella sabe lo que viene. En ese momento solo tú sabes qué pasará; estás seguro ya que esa es la chica que amas, deseas, quieres.
Es la primera vez que me pasa esto, ¿saben? El sentimiento de necesitar a alguien en tu vida, ya que sin esa persona se siente vacía, sin sentido alguno. "Estás rodeado de amigos, pasatiempos, familia, disfruta, pequeño chico tonto", me dicen todos. Ojalá fuera así de fácil. Siempre en mi cabeza pareciera que ella está en todos lados, pero la voz de la razón, aún viva aunque agonizante, me dice: "Ella no está, solo espera, seguro se da cuenta".
No puedo aguantar más, ¡le voy a hablar! ... Simplemente no puedo. La veo tan feliz, mi tartamudez me lo impide, mi torpeza también, mis nervios parece que los comandan todos por igual. Amigos superficiales, al contarles esto les parece una tontería. ¿Depender de alguien? Pensaba que es algo que ya todos hemos probado o visto. ¿Debería ser normal, cierto?
La creencia en Dios se basa en depender de creer en algo para seguir, un ejemplo tan idiota como ese, comparar el amor con la creencia en un ser ficticio. Sí, así de patético me veo. ¿Voy a hablarle? ¿Debo hacerlo? ¿Y si no me acepta? ¿Y si caigo más en este abismo al que llamo estar normal? Supongo que debo hacerlo, debo hablarle, sea lo que sea será, nervioso o no, ¿cierto? No estoy pensando claro, la necesito a ella, solo a ella.
Esa hermosa sonrisa que me hace no poder despegar la mirada de ella, sus bromas que me hacen reír como tonto a la nada aparente, su caminar, es singular en todos los sentidos. Todo lo que he buscado en alguien se refleja en ella. ¿Me reflejo en ella tal vez? ¿Debo irme acaso? Como dije antes, esta es la primera vez que tengo estos sentimientos, no se sienten bien. Ingenuo, pensaba de más chico que todo mejoraría al pasar los años, pero parece que el vidrio poco a poco se va aclarando, mostrando que nada es hermoso. Vivía yo en un mundo en aparentes drogas, ciego por lo que me decían mis profesores, pero yo no me daba cuenta de que ellos lidiaban con los problemas que yo pronto lidiaré. Nadie me preparó para esto. ¿Por qué no puede haber guías, métodos, algo? Como lo he hecho con todo, leería y estudiaría cada cosa. Lágrimas caen por mi rostro. Supongo que ellas son como yo, pensando que irán a algún lado, pero al final... Nada, el suelo, muerte virtual.
Inundado por discursos de adultos, pienso una y otra vez en mi cama que esto mejorará. Solo debe pasar el tiempo y me olvidaré de ella. ¿Dónde queda este dolor? ¿Simplemente lo oculto hasta que "desaparezca"? ¿En eso viven todos los adultos? ¿En un engaño? Salimos de un engaño llamado infancia para entrar en otro. Yo no comparto la creencia de que la ignorancia es la respuesta y es mejor que el conocimiento. El conocimiento es bueno, pero hay que saber controlarlo. Solo debo aprender a hacerlo.
Estoy pasando por una de las etapas más difíciles: adolescencia. Los adultos me dicen que sus vidas son más complicadas, pero dudo mucho que experimentar algo tan abstracto como los sentimientos afectivos sea algo que se tome a la ligera. Es algo horrible, pero al final hay que recordar que lo único que importa es sonar como un predicador malo y barato, inundar a los demás de tus falsos pensamientos para aumentar tu ego, ¿cierto? Curiosamente, la mayoría de las veces no tienen razón alguna.