Can't go on
Su meta principal en la tierra era encontrar al ladrón de estrellas, sin embargo, durante su aún corta estadía no había dado con él, aquello era mucho más difícil de lo que ella pensaba, es más, ni siquiera había pensado en que sería difícil, se imaginaba dando con él el mismo día en que aterrizó, se imaginaba regresando a su hogar sin tanta dificultad, pero ahora se daba cuenta que no sería como ella había contemplado.
Se despertó de nuevo aquella madrugada, era la misma pesadilla que siempre la atormentaba: nunca volver a cygnus. No lo imaginaba, una vida sin regresar al lugar que mejor conocía ni a brillar, ni adornar el cielo para los humanos, ni saltar y bailar en el espacio. Cuando contó su pesadilla a los padres, aquellos no la comprendieron, porque no creen que su historia sea real a pesar de las pruebas que dio, ese es el problema de los humanos, no creen en nada que les sea desconocido, y cuando lo comprueban lo eliminan inmediatamente creyendo que es amenaza, lo cual afortunadamente no ha sucedido para Deneb, pero si mostraba su brillo no tardaría en ser arruinada por ellos.
De cualquier forma, volvió a su cuarto con la cabeza baja y lágrimas en sus ojos, había aprendido que eso se llama llorar y sucede cuando estás muy triste o muy feliz, y la felicidad no la sentía.
Se acurrucó en la cama, con las mejillas húmedas por las lágrimas, odiaba todo, quería volver a casa, quería ver a sus hermanas, que todo fuera una pesadilla y que al despertar ella seguiría alumbrando el cielo, pero sabía que eso no sucedería porque las estrellas no sueñan, no tienen pesadillas, no sufren sino hasta morir. Y Deneb estaba sufriendo demasiado, quería darse por vencida y que todo siguiera su curso.













