¿La belleza femenina siempre fue asociada con la delgadez? A lo largo de la historia del arte, las representaciones del cuerpo han variado, demostrando que los ideales son variantes.
La representación más antigua del cuerpo humano es la Venus de Willendorf, que data de hace entre 35,000 años. Esta figurilla representa a una mujer con proporciones que exceden el límite de la obesidad contemporánea.
Esta tendencia continúa en la Grecia clásica, donde el ideal de belleza femenina incluía cuerpos curvilíneos y bien proporcionados. En el Renacimiento europeo, la figura femenina ideal era más robusta y voluptuosa, como se puede ver en las pinturas de artistas como Rubens y Botticelli.
La razón de este ideal era que los cuerpos más grandes eran vistos como signos de salud, fertilidad y prosperidad. Sin embargo, con el tiempo, la corpulencia comenzó a verse como una debilidad moral y carnalidad excesiva, marginándola por completo de los estándares de belleza.









