“No mires ahora, pero ese chico no te quita los ojos de encima.” — @sourcsweets
Tuvo que tragarse las ganas de, efectivamente, voltear a mirar. Hundió la nariz en su bebida mientras se removía en los asientos de la barra en donde estaban; “Dejaré a tu juicio de valor el si debería voltearme o no, ¿cuál es su veredicto, juez Beckett?” Dudará de su capacidad moral de elegir las citas correctas, pero nunca de su sentido estético.















