We Come Out At Night #34 - How To Destroy Angels, pt 06
Julio 23 2012 21:35
- ¡¿Qué carajo está pasando?! – Betty intentaba evitar que todos los jarrones que había pintado su madre terminaran en el suelo.
- Se siente como un terremoto ¡Todos bajo una mesa! – Step empezaba a asustarse con cada temblor y luz intermitente.
- No. Esto no es un terremoto – Dijo Diamond – Esto es una pataleta angelical – Recordando su último encuentro con los ángeles un escalofrío recorrió su espina y como un autoreflejo, su cuerpo se convirtió en diamante orgánico.
- ¡¿Ángeles?! ¿Qué están haciendo los ángeles en mi casa? – Betty tampoco tenía un recuerdo grato de haber enfrentado a los ángeles y sintió miedo al pensar que tenían asuntos pendientes con ella.
Crosser y Step intercambiaron una mirada de duda.
- Bueno, quizá tenga algo que ver con el demonio que traemos en el baúl – Admitió Crosser.
- ¡¿QUÉ?! ¡¿Por qué carajo tengo un demonio en mi propiedad?!
- Celtic no abrió la puerta – Crosser se apoyó contra una pared – Pensamos que ustedes sabrían qué hacer.
- ¡¿Y parece que sabemos qué hacer?! – Diamond se cubrió de astillas amenazadoras
- No – Una voz detuvo todo, de pronto no temblaba más – Ustedes no saben nada – Dos ángeles estaban de pie entre ellos, con un gesto de desinterés y calma.
- Venimos por el demonio – Dijo el otro ángel, al que conocían como Ariel – Entréguenlo y nuestra gratitud estará con ustedes.
- Crosser – Dijo Betty sin despegar la mirada de los ángeles, dio un profundo suspiro y preguntó - ¿Qué demonio es?
- Camisas negras y un don para las mujeres – Crosser respondió con miedo a alterar a los ángeles con pronunciar su nombre, Betty suspiró.
- Por supuesto.
Betty nunca había sido una amante de las apuestas hasta que con los Punchbags empezó a hacerse de una pequeña fortuna con peleas prácticamente arregladas, pero incluso en ese entonces, no había tanto en juego, estaba apostando a la rapidez y fuerza de su habilidad para simular la de Diamond antes de que el ángel percibiera su hostilidad y la atacase. Su piel empezó a convertirse célula a célula en diamante orgánico, sólido y brillante, vio cómo el ángel se acercaba a ella con una mano apuntando a su cuello. Lo siguiente que vio fue un amasijo de colores sin forma ni definición, y cuando recuperó la vista, vio todos los jarrones de su madre reducidos a escombros, al ángel de espalda frente a ella mientras terminaba su transformación. El escuincle de Step la sujetaba por la cintura.
- Chris no se equivocaba, hay un héroe en cada underdog.
- ¿Así lo desean entonces? – Ariel se sacudió el polvo y se giró hacia ellos – ¿Por un demonio?
- Imagina lo que haríamos por un ángel – Diamond y Crosser se agruparon con Betty y Step – Si nos agradara.
- Creo que es hora de que los novatos se vayan – Betty se cubrió de astillas y dio un paso adelante – Llévenle el paquete a alguien más. A una mujercita con mala actitud.
- ¿Llamamos a alguien? Ya saben, refuerzos y eso – Step no podía con la culpa de marcharse del lugar, pero sabía demasiado bien que no era una batalla que debiera pelear.
- No tardará tanto ¡VÁYANSE! – Diamond rompió unas cuantas astillas de su brazo y las lanzó sobre el ángel que conocían como Daniel. Betty se concentró en el ángel Ariel y antes de darse cuenta estaba vibrando de dimensión en dimensión con él, que se acercaba al auto de Crosser, lo sujetó de una pierna y lo arrojó contra el suelo.
- Eso fue – Betty aun sentía cosquilleos después del cruce de dimensiones – entretenido.
- ¿Qué me hiciste? – Daniel intentaba sacar de sí las astillas que Diamond había lanzado, no sangraba, pero eso posiblemente se debía a su extraño traje de silicón blanco de aspecto baboso - ¡¿Qué me has hecho?!
- No tengo idea, pero ya que no has dado uno de sus brincos dimensionales, creo que de eso es que te quejas. De cualquier manera – Se acercó al ángel – Me han dicho que se curan muy rápido – Diamondconvirtió su brazo derecho en una sola y ancha punta de diamante y atravesó la pierna del ángel dejándolo clavado a la pared, la quebró justo donde empezaba su mano y asestó un golpe a Daniel en la cara – Ahora, a defender a mi dama.
Julio 23 2012 21:47
- ¿Crees que nos alcancen? ¿A dónde vamos? ¿Llamamos a alguien? – Step era presa del miedo y la desesperación, apenas si dejaba concentrar a Crosser en el volante.
- Vamos a casa de Porcelain, “una mujercita con mala actitud”, recuerdo que Betty se refirió a ella así alguna vez. Ahora cállate y mira si se nos acerca algún imbécil en traje de silicón.
- ¿Y si se nos acerca? ¿Qué vamos a hacer?
- Acelerar a fondo y esperar que nos estrellemos frente a la casa de alguien con un poder del putas.
Julio 23 2012 21:52
- Ahora que lo pienso no sé por qué me alteré tanto – Betty exudaba confianza después de haberle dado tres golpes al ángel, podía seguirlo a donde fuera y con su piel de diamante su fuerza no era un gran problema – Creo que ya tengo la combinación ganadora.
- Ingenua mortal – Ariel se levantó con algo de esfuerzo y se preparó para atacarla.
- No queremos problemas, sirenita – Diamond se interpuso entre ambos con los brazos extendidos – El demonio no estaba lastimando a nadie y no queríamos destrozos en la casa…
- ¿Sirenita, de veras? – Había despertado en Betty la sed de pelea por la que era famosa la fundadora de los Punchbags. Diamond se giró, alzó lo hombros y volvió a mirar al ángel.
- No queremos más problemas. Sólo váyanse y no nos molesten más.
- Hablas como si nos estuviesen retrasando – Ariel lo miró desafiante – Ni siquiera hemos empezado a tener problemas.
- Nos vamos – Daniel salió de la casa, sin astillas ni heridas – El demonio no está muy lejos, tenemos que llegar antes de que su llama se extinga. Tenemos que encargarnos de que sea ajuiciado – Ariel asintió y se paró junto a Daniel, bufó y cerró los ojos. Betty sintió las vibraciones pero se concentró en quedarse junto a Diamond. Un segundo después los ángeles no estaban.
- Eso fue aburrido. Eres un aburrido – Betty regresó a su forma normal y se dio media vuelta, para entrar a recoger lo que había quedado de los jarrones de su mamá.
- Aburrido – Diamond suspiró y volvió a su forma de carne – Aburrido es seguro.
Julio 23 2012 21:58
Crosser giró bruscamente en el último cruce de camino a casa de Porcelain, una mirada por el espejo retrovisor le bastó para saber que no lograrían llegar. Dos patanes en trajes de silicón aparecían y desaparecían entre los carros, apretó el volante con fuerza y le preguntó a su compañero.
- ¿Cuántos kilos puedes mover?
- No podría – Step respiró hondo – Pero tengo una mejor idea.
- ¿Ella entenderá? – Crosser lo había pensado un segundo antes y se cuestionaba su inteligencia por no haberlo pensado desde el principio. Step sonrió y abrió la puerta del carro, se perdió en un borrón de colores – Buena idea, muchachón.
Un estallido de luz dio media vuelta al carro, el golpe dejó desubicado por un segundo a Crosser y pudo sentir que algo quemaba sus piernas; vio dos pares de piernas esbeltas frente al auto. Entender cómo funcionaban sus poderes no servía de nada, los ángeles habían usado un nodo de energía para detenerlo. Step no volvería a tiempo, se llevarían a Demon, lo acribillarían y El Pueblo se convertiría en un campo de batalla entre fanáticos locos y hedonistas sanguinarios, todos dotados de más poder del que merecían. Soltó el cinturón de seguridad e intentó acomodarse, pero la palanca de cambios se ajustó en sus costillas cuando los ángeles le dieron vuelta al carro. Escuchó cómo arrancaban la puerta del baúl y mientras pensaba en lo irreparable que quedaría esta vez su flamante caballo negro, escuchó un grito que retumbó en los cristales, un gruñido de batalla, sólo vio una nube negra cuando miró hacia atrás.
Julio 23 2012 22:11
- ¿Y los dejaste ir detrás de los niños?
- Bueno ¿Qué se suponía que hiciera? – Betty recogía con una escoba los restos de jarrones con escoba y recogedor mientras hablaba con el teléfono apretado entre oreja y hombro – No quiero sangre de ángel en mi casa, de seguro traería alguna maldición o algo por el estilo
- ¿Entonces sí sangran? – Liro hablaba desde la otra línea, acostada en su cama pasando canales en el televisor – No recuerdo haberlos visto sangrar.
- Bueno, no, sabes a qué me refiero – Betty dejó a un lado la escoba y se sentó en el sofá más cercano – De todos modos ¿Alguna novedad en la capital?
- Nada nuevo, atracos, accidentes, pero creo que la nueva camada puede encargarse de eso, tengo un pequeño universo que cuidar y no puedo pensar en alguien peor capacitado
- ¿Bromeas? Si eres el amor encarnado, eres la madre más amorosa que puedo imaginar.
- Eso no significa que sea buena, ya lo hemos probado antes.
- Sólo – Betty respiró sin poder imaginar con lo que su amiga estaba cargando –respira hondo y piensa que a veces el amor debe ser rudo.
- Amor rudo. De acuerdo – Lorelei volvió a la cama y se acomodó en el hombro de Liro – Tengo que irme ¿Estas bien, entonces?
- Sí, Pastel y yo nos pondremos a arreglar el desorden. Un beso
- Para ti también. Bye – Liro dejó el teléfono en el nochero y se volteó hacia Lorelei – Tardaste bastante.
- Demasiadas conversaciones sobre tragedias en un día – Lorelei le sonrió y se acomodó en su cuello - ¿Betty está bien?
- Sí, un pequeño encontronazo con un par de locos, lo normal
- Bueno, entonces – Lorelei besó su cuello y apoyada en sus brazos se puso sobre ella – Te daré tu propio encontronazo con una loca sicópata – sonrió y la besó lentamente en los labios – Para que no tengas nada que envidiarle.
Julio 23 2012 22:15
Darle a un ángel con una bala era mucho más difícil de lo que había imaginado. Las personas de las casas estaban histéricas, el choque y los disparos no tardarían en traer policías y los policías traerían problemas, aún peores considerando que ninguno estaba preparado para el trío de locos a blanco y negro. Aun herido y desangrándose Demon estaba manteniendo a raya a los ángeles, parecían temerle al fuego negro que soltaba con gruñidos, peleaba a puño limpio, quizá no tenía suficiente poder para convertir su brazo en su legendaria cuchilla segadora
- ¿Dónde diablos estás, Johan? ¿Por qué tardas tanto?
Ariel lo sujetó desde atrás y Daniel puso una mano en su pecho y otra en su cabeza, empezó a recitar algo, el humo negro empezó a escasear, Demon cayó sobre sus rodillas y algo como un sollozo escapó de su boca, luego se convirtió poco a poco en una carcajada, Daniel y Ariel se miraron por un segundo antes de que Demon abriera su boca y una tormenta de fuego negro redujera el torso de Daniel a un pedazo de carne chamuscada y humeante.
- ¡MIERDA! ¡MIERDA! ¡MIERDA! – Crosser corrió hasta Ariel que aún estaba atónito frente a lo que quedaba del cuerpo de su líder, empezó a refulgir de un blanco casi cegador, Demon cayó sin una pizca de energía a la carreterra, un haz de luz con forma de lanza empezó a formarse en la mano derecha de Ariel – Nada personal, lo juro – Crosser haló el gatillo y la bala entró en el cráneo del ángel, la luz de su cuerpo se esfumó y su cuerpo cayó de bruces junto al de Demon.
- Mierda… - La voz de Step no logró animarlo – Acabas de dispararle a un ángel, de veras espero que no exista un infierno.
- Para ser el velocista que dices ser, tardaste demasiado. La tormenta de mierda se desató ¿Quién carajo está de guardia en este sector hoy? – Ahora que la batalla había acabado, podía sentir su dolor, una costilla rota cuando menos, quemaduras que se sentían serias en sus piernas
- El tipo que está muriendo frente a usted – Le habían dicho que conocer a Porcelain era un suceso de recordar, que su voz no se ajustaba a su cuerpo, que su rostro era de una belleza divina, pero en ese momento, todo lo que pudo sentir fue un gran alivio, por fin alguien en toda esa maldita noche tomaría las riendas…
- ¿Qué hacemos?














