agarra otro bombón de la caja de chocolates que compró especialmente para compartir, reencuentro que es tan preciado que hasta siente que debe festejar, privacidad de cuarto propio envolviéndolas en atmósfera cálida, queriendo aprovechar tiempo perdido junto a menor. “come otro, bee. no quiero ser la única con dolor de estómago luego,” risa es inocente, sentada con piernas cruzadas sobre colchón, mucho más alegre que en última charla donde emociones sobrepasaron a ambas. está lista para empezar a contar más, a abrir su corazón, queriendo conseguir ambiente positivo a ver si así relato se oye un poco menos triste. ( @vaudelaire )












