Dont trust in anyone||Cerrado.
"No puedes ocultarte de mí."
La menor corría lo más rápido que sus piernas le permitían, intentando alejarse lo más rápidamente de lugar donde aquel sujeto intentó adueñarse de ella. Los gritos de pánico habían apagado su voz, en su rostro las marcas de llanto se alzaban en sus mejillas junto a unas cuantas manchas de suciedad. Las calles por donde corría parecían desérticas y el silencio de estas era opacado por uno que otro ruido de algunos bares cercanos. Tenía miedo, como nunca antes en su vida había tenido.
¿Cómo era posible que el sujeto quien era su tío hubiera intentado abusar de ella sin prejuicio alguno creyéndose superior solo por ser mayor? La había pillado desprevenida, caminando en dirección a casa después de esa extraña reunión familiar llena de alcohol, en la cual Ryoha sólo se había aburrido, avisándole a su padre que se iría del lugar a pesar de la hora, y este, en medio de su borrachera solo había asentido, diciéndole que se fuera rápido, sin tomar mayor medida de los peligros que podría afrontar su hija.
Su caminar hacia eco en las calles, notando que después de un par de pasos, ese eco era acompañado por el caminar de alguien más. No tuvo tiempo para reaccionar, cuando ese alguien se había lanzado sobre ella, botándola al piso bruscamente e intentando torpemente desvestirla. Como pudo logró girar su cuerpo, viendo con pánico que se trataba de alguien de su familia, intentó apartarlo, pero parecía poseído con la única intención de aprovecharse de ella. Ryoha gritó por ayuda, pero nadie respondió a su llamado, el miedo se apoderó de su cuerpo, comenzó a llorar frustrada al no poder con la fuerza del mayor, en su desesperación solo atinó a golpearlo con todas sus fuerzas, usando brazos y piernas, Las cuales finalmente lograron dar un golpe certero, librándola de su agresor, se puso de pie y comenzó a correr. El hombre se puso de pie con algo de dificultad, maldiciendo y buscándola con la mirada para correr tras ella.
"¡Donde te escondas, te encontraré, y desearás nunca haber nacido!"
Ryoha logró entrar a una casa deshabitada, corrió a la cocina de esta y buscó algo que le sirviera para defenderse, encontrando un cuchillo bastante grande. El ruido de la puerta abriéndose con fuerza volvió a asustarla, escondió rápidamente el cuchillo tras su espalda, mirando a su tío, quien sonreía con malicia acercándose a ella calmadamente, Ryoha no se movió ni un milímetro, apretando con fuerza el cuchillo tras su espalda, sus ojos desorbitados demostraban lo asustada que estaba. El resto pasó en cámara lenta por su mente.
Su tío lanzándose sobre ella nuevamente.
Ella sacando el cuchillo de su escondite.
El sonido del cuchillo al atravesar el abdomen de su tío.
El adulto cayó al suelo convulsionando y gimoteando de dolor, callando pasado unos minutos, completamente muerto. Ryoha se desmoronó, tapando su rostro con sus manos ensangrentadas y rompiendo nuevamente en un llanto desesperado, había sido una noche de fiesta familiar ¿Cómo fue que las cosas terminaron así?

















