Quiero más de ti
Quiero más de esa sonrisa, de esa felicidad contagiosa. Quiero esas carcajadas sin motivo, quiero esos te quiero sorpresa. Quiero todo lo que puedes dar porque, oh, yo sé que puedes dar tanto. Quiero esos abrazos espontáneos y esa locura radiante. Quiero esas palabras de aliento incluso cuando parecen no necesarias. Quiero esos cumplidos en los momentos correctos y quiero creer que no hay momentos incorrectos. Quiero que cierres los ojos y pienses siempre en la felicidad, en ese futuro perfecto, que no tiene por qué volverse utopía. Quiero que contagies tu alegría a cada latido, que la gente note tu felicidad y sepa que no tiene un motivo. Quiero que traigas tu pasado a tu presente. Quiero que entiendas que madurar no significa dejar las cosas buenas de la vida atrás. Madurar no significa abandonar la esperanza del futuro brillante que jamás combinará con tu pasado, porque sabes que son matices casi opuestos. Quiero verte sonreír cuando te miro en el espejo y saber que esa sonrisa es sólo para mí. Quiero que te vuelvas todo lo que me prometiste jamás abandonar de ti misma. Quiero que ames por fuera como amas por dentro. Quiero que te expreses sólo por la satisfacción de hacerlo, sin demandar ser escuchada. Quiero que sientas cada respiro que das, cada latido de tu corazón. Quiero que mi adulta y tu niña nos volvamos una. Quiero que seas yo, y quiero ser tú. Quiero que puedas mostrarnos juntas. Quiero que seamos una. Quiero que des todo lo que sabes que puedes dar, porque te lo pido cada día. Quiero más de nosotras como una.
— Cartas a mi misma.












