Dear Me:
Quise detener mi presente unos minutos para decirte algunas cosas importantes, cosas que en verdad necesitas oír. Sé que muchas veces te sientes confundida, que no encajas en ningún lado. Soportas bromas pesadas y cargas con culpas ajenas. Nadie lo sabe, pero te afectan profundamente. Piensas que todos notarán cada imperfección en ti, te ves al espejo unas 10-20 veces antes de salir, tu cabello, tus zapatos, la blusa muy abierta o muy cerrada, los supuestos kilos de más… confía en mí, nadie lo notará. Tu sonrisa, la forma de tu rostro, aquel lunar, tu nariz, el tamaño de tus ojos…detente. Eres preciosa, aunque por el momento, no lo sientas así. Aunque no te lo digan, aunque no lo puedas creer. Lo eres, confía en mí. Ese miedo a fallar, ¡Cuántas veces has sabido las respuestas correctas y por temor no levantaste la mano! Lo sé, conozco esa impotencia, pero también esos nervios. Poco a poco lo superarás, confío en ti. Inténtalo todo, cada oportunidad, abre cada puerta, cada ventana si es necesario. No dejes lo que te apasiona. Y si te equivocas, está bien. Sabrás qué no hacer para la próxima, pero no dejes de intentarlo. Te sorprenderás de lo que eres capaz. Confía en esas “corazonadas”, busca lo que te hace feliz. Habrán algunos rechazos, algunos desaires, algunas caídas, algunos corazones rotos, pero sacarás lo mejor de cada uno y te harás más fuerte. Aún tienes muchas cosas que aprender, cosas que te van a fascinar y harán que entiendas mejor quién eres, te ayudarán a encontrar tu propósito, poco a poco. Y lo más importante de todo…nuestro secreto… aquí va…Nadie espera que seas perfecta. Es cierto, muchos tienen expectativas sobre ti y lo que debes hacer, pero… ya los has complacido demasiado, ¿no te parece? No eres perfecta y eso está bien. Date el permiso de caer y ríete mientras te vuelves a poner de pie. Llegarás a donde debas llegar, sé libre.
Con muchísimo amor
YO.
Nos vemos, pronto















