No sé quién me puso en el mundo, ni qué es el mundo, ni qué soy yo. Estoy en una espantosa ignorancia de todo. No sé cuál es mi cuerpo, mis sentidos, mi alma y esta parte de mí misma que piensa lo que digo, que medita sobre todo y encima de sí misma, y no se conoce mejor que el resto. Veo esos espacios aterradores en el universo que me encierran; y me encuentro confinado en un rincón de esta vasta extensión, sin saber por qué me colocó aquí en lugar de en otro lado, o porque esté poco de tiempo que me ha dado vida se me asigna en este momento en lugar de en otro del todo la eternidad que me precedió y de todo lo que me seguirá. De cada parte solo veo infinitos, que me absorben como un átomo y como una sombra que dura un instante, y luego desaparece para siempre. Todo lo que sé es que debo morir pronto; pero lo que más ignoro es precisamente esta misma muerte, que no puedo evitar
Blaise Pascal

















