Lo último que recuerdo de ti:
Hace mucho que no escribo romance porque lo único que ha invadido mi cerebro este último año ha sido la crueldad con la que azotaste la puerta en mi cara cuando te fuiste. El único ruido que ha estado dentro de mí es el de tus gritos en nuestra última discusión. Mis heridas ya no sangran, pero tus últimas palabras aun amenazan con cortarme de vez en cuando. Hay momentos en los que recuerdo toda mi historia contigo y me digo a mí misma que fui muy fuerte, y que sigo siendo muy fuerte.
-abstracta.






