Ahí es
Cuando tu única posesión preciada es tu gorra de la Caja Rural. Cuando el perro te mira con cara de “ya te vale” después de mil kilómetros de carretera. Cuando te da igual ocho que ochenta. Cuando se interrumpe la relación y tú tan pichi. Cuando la única explicación posible empieza con “me salió de…” Cuando se va y solo te acuerdas del enemigo que huye y del puente de plata. Cuando…
View On WordPress











