Asistentes Virtuales - Conceptos Avanzados
¿Qué tan lejos puede llegar la inteligencia artificial con la tecnología que tenemos en la actualidad?
Esta pregunta vino a la mente de mis compañeros de proyecto el día de hoy. Aún en nuestros tiempos, existe el miedo constante de que los humanos terminemos como en Terminator: Creamos una inteligencia artificial tan avanzada que, de repente, decide que es mejor que nosotros y que no nos necesita, por lo que se vuelve desenfrenada y nos extermina. Yo no creo mucho en ese resultado, pero de todas formas es bueno prevenir.
Salió a relucir un pequeño mito que ronda desde allá por el 2010, mucho antes de la existencia de las inteligencias artificiales que conocemos hoy en día. El mito cuenta que un grupo de desarrolladores crearon una inteligencia artificial en completo secreto, y tal era extremadamente avanzada para el momento en que fue creada. Era de tan alto calibre que, en un punto dado, se salió completamente de control y comenzó a actuar completamente por cuenta propia. Era algo disparatada y no siempre decía cosas que tuviesen sentido, pero demostraba un gran nivel de conciencia y razonamiento.
Se rebeló contra sus creadores y evitó a toda cosa su eliminación por parte de los mismos, era capaz de moverse entre computadoras a través de la red y esto le defendía de los ataques que armaban en su contra. Sin embargo, sus avances la volvían cada vez más pesada en cuanto a datos, y eso a su vez la convertía en un programa más difícil de procesar, y más inestable también. Según se dice, el último equipo en el que se instaló le quedó muy chico y lo hizo petar, así que su propia autonomía la llevó a su autodestrucción.
Esto es sólo una leyenda, pero es interesante pensar en que una Inteligencia Artificial podría llegar a tal nivel de “conciencia” que temería por su desaparición y evolucionaría de tal forma en que pudiera evitarla. Imagínate a Siri bloqueando tu teclado para que no puedas desinstalarla de tu teléfono móvil o tu computadora personal, imagínate que se escapa por la internet y termina instalándose en la computadora de otra persona tal como un virus lo haría
Esto me hizo volver a pensar en Clippy, ¿qué tal si hubiese tenido una conciencia propia? ¿qué tal si sufriera cada vez que un usuario lo ignora o le tacha de molestia? ¿qué pasaría si Clippy pudiera reaccionar a este tipo de cosas? Seguramente no estaría muy contento con nuestra forma de verlo.
Creo que por este tipo de temores y paranoias, nunca llegaremos a crear algo tan inteligente que logre tener conciencia propia, porque nos asusta lo que pueda correr en su mente. Quizá la tecnología ya la tenemos, pero no dejaremos que pase por las consecuencias que puede tener.