[zekespectro]
Abrió sus ojos con lentitud, arrugando su ceño al sentir la luz del día penetrando por las cortinas de su habitación. Poco a poco comenzaba a caer en cuenta de lo que sucedía, y más importante, de quien estaba a su lado. Se volteó con cautela intentando ser delicado para no despertar a su acompañante. Al observarlo, una sonrisa de fascinación se formó en su rostro de inmediato; el castaño muchacho dormía plácidamente a su lado con una mano en su pecho y la otra rodeando la cintura del morocho. Lucía tan pacifico de eso modo, tan tranquilo, tan... fascinante. Dudó por un segundo en despertarlo, sin embargo finalmente decidió que era mejor hacerlo, deseaba ser el primero en saludar. —Bello durmiente... despierta —susurró con suavidad en su oído, dejando luego un delicado beso en sus labios.














