"Bienvenidos a nuestra zoociedad"
Somos seres simples. No es tan difícil saber lo que siente otra persona cuando una lágrima cae por sus mejillas o una sonrisa ilumina su rostro.
Es necesario entender al otro para poder saber quién es o, mejor aún, conocer un poco de cada ser humano para saber el porqué de sus actos, comportamientos y actitudes. Cada quien tiene una vida, un pasado y una cruz que cargar.
No todo es color de rosa. Ese cuentico de que “la vida es bella” no es cierto, ya que en realidad es una lucha cotidiana, desde el momento en el que abrimos los ojos a cada nuevo día y ponemos uno a uno los pies en el suelo para pararnos sobre el mundo real.
Sin embargo, sólo si lo deseamos, aquella lucha puede convertirse en una supervivencia positiva y constructiva, en la medida en la que asimilemos aquello que nos golpea y nos hunde, pero que, a la vez, nos hace fuertes y ejercita dentro de sí aquella voz que grita : “Levántate”. “Lo que ahoga a alguien no es caerse al río sino mantenerse sumergido en él”- Paulo Coelho.
No obstante, se vuelve una guerra de supervivencia en el punto en el que un argumento se une con la violencia y una ideología colectiva se degrada, hasta tornarse en un pensamiento sin fundamentos válidos. De tal modo, que aquella mayoría ahora es una minoría aplastada y oprimida por el consumismo, el poder y la manipulación mediática.
Por esta razón, también se hace imprescindible pensar, pero pensar con argumentos. Luchar no sólo con la fuerza física sino, primordialmente, la mental. No es más fuerte quien grita más sino quien tiene mayor control sobre sí mismo.
Si somos seres pensantes, ante todo, podremos llegar a ser ‘gente’, tener más tolerancia con los demás y vivir, no propiamente en armonía, pero de una forma justa, libre y ¿Por qué no? ¡Feliz!.