Dejarías tu trabajo después de un mensaje de texto a las 9:40 am..?
Quizás no, pero Annya al recibirlo siente que su pecho explotará.
Es lo único que recibe y deja su trabajo sin pensar, sabe que tiene poco tiempo para prepararse antes de que Él llegue.
A los 20 minutos llega al departamento, abre la puerta y encuentra las instrucciones y el atuendo sobre la mesa.
Sonríe,
el tono plata es su favorito
y las transparencias su delirio.
Se da un baño para perfumar la piel, los olores frescos ligeramente por todo su cuerpo son la forma perfecta para provocarlo,
se seca y se pone la pieza que dejó, ese bello camisón.
Enseguida va a la habitación que tiene un cordón rojo en la manija,
en el suelo encuentra un cojín de terciopelo rojo, cierra sus ojos y muerde sus labios recordando lo que sucedió hace 3 semanas atrás.
Con el pecho volviéndose jirones entra por la expectativa de hoy, delicadamente se pone en cuclillas baja la cabeza y se queda quieta en silencio a la espera por que llegue Él.
No pasan más de 10 minutos cuando alguien entra al departamento, sus zapatos se escuchan en el pasillo,
el corazón late cada vez más en el pecho de Annya cuando se abre la puerta.
- Está comenzando a llover,
las gotas cubrirán lo que haremos hoy.
- Si Señor, será una buena escena que complete su deseo.
- Bien dicho, ahora comencemos.
Le dice mientras se quita el saco, afloja su corbata y el primer botón de la camisa, camina hacia el frente de ella para posar lentamente su mano sobre el rostro de ella.
Annya alza la mirada, brillan sus ojos al verse reflejada en la oscuridad de Él, la sensación de sentirse invadida sin ser tocada, le produce calor entre sus piernas.
- Usa tus manos y abre el zipper, demuéstrame tus ansias.
Sin pensarlo, ella saca su miembro lo frota lentamente con su mano comienza a hincharlo con sus caricias mientras ensaliva sus labios para recibirlo cuando se lo pida.
-Usa tu boca, abréla y prueba lo que has hecho.
Ella lame su falo, lo enjuga con la lengua de tal forma que lo cubre todo, después lo traga en su primer intento, penetra su boca hasta tocar la campanilla de la garganta, lo saca y lo vuelve a meter mientras comienza a escuchar los jadeos de Él.
- Lo haces tan bien, tan delicioso querida, pero falta que lo tengas todo.
La toma de la nuca mientras toma de su cabello y con un tirón acerca más su boca a su sexo.
- Relaja tu garganta y mírame.
Su sexo la volvió a penetrar con más fuerza, trago una y otra vez mientras sentía como su furia violaba su garganta, entraba y salía de ella cuando veía la cara del placer en Él.
- Tócate, baja tus manos a los senos.
Comenzó a tocarse para Él rodeaba el contorno de sus pechos, los cubría al ritmo de las embestidas que sentía en la boca, poco a poco sus pezones comenzaron a endurecerse, disfrutaba tanto del sexo en su garganta y tocarse los pechos que comenzó a mojarse.
-Suficiente, ve a la cama.
Annya se levantó y acomodó en la base de la cama cuando la alcanzo una mano y la abrazo de la cintura.
- Me encanta recibirte con tu aperitivo para darte hambre.
Bajó su mano y la tocó, sus dedos al rozarla estaban repleto de sus ganas, su sexo palpitaba mientras Él la inspeccionaba.
La tumbó de espaldas mientras observaba el contorno de su cuerpo, fue subiendo a ella y cegó sus ojos con un antifaz, ató sus muñecas con dos cuerdas de arroz, sintió su respiración agitaba cuando se acerco a su oído para hablarle.
- Relájate, separa las piernas y disfruta ahora.
En ese momento sintió como su boca comenzó a recorrerla, su aliento y sus besos partían de su cuello a sus pechos besándola lentamente acariciando sus pezones con la lengua lamía en círculos hasta endurecerlos nuevamente.
Annya jadeaba, comenzaba a sentir la desesperación de estar atada cuando sintió como succionaba su pezón izquierdo una y otra vez.
- Trata de liberarte, si es que puedes…
Le dijo con sarcasmo mientras sus mano derecha bajaba nuevamente a su sexo, comenzó a tocarla a acariciar su clítoris en forma circular sin dejar de besar, chupar y morder sus senos.
La sensación era más intensa que Annya no pudo más hasta que comenzó a gemir.
Su voz la abandonó cuando la boca de Él bajo a sus piernas, con sus manos separó sus muslos, la acomodó de tal forma que su clítoris quedaba expuesto.
Usó dos dedos para separar sus labios y comenzó a oler su sexo.
Su olor era una adicción para Él enseguida lamió su sexo su lengua penetraba y salia de ella, lamia en círculos su clítoris hasta ponerlo duro.
El cuerpo de Annya comenzó a colapsarse, su sexo hinchado y palpitante se desgarraba ante cada caricia lánguida.
Sus gemidos fueron más recurrentes, sus piernas se desvanecieron cuando levanto sus caderas para tenerla encima y poder acariciarla en lo profundo, su boca seguía pegada a su sexo sin dejarlo descansar hasta que sintió en su boca un espasmo, bajo sus caderas para hablarle.
La piel de Annya se erizó cuando su sexo la penetro de un golpe, gimió cuando sus manos deseaban ser desatadas.
Las embestidas sobre ella eran bestiales, una y otra vez salía de ella mojado y con ganas de más.
-Eres mi puta y vas a demostrarlo.
Abrió sus muslos y saco su verga de ella, con sus dedos regresó a su clítoris hinchado para y la penetró nuevamente con dos dedos de forma tal que acariciaba su interior y empezó sin salir de ella hasta que su sexo volvió a colapsarse y se vino sobre él con un buen orgasmo.
Después metió su verga y arremetió otra vez, Annya ya no soportaba tanto placer que sus gemidos comenzaron a ser gritos hasta que Él término llenándola de semen dentro y fuera de su sexo.
Cuando terminó, la desato de las manos y quito el antifaz
- Bien, será mejor regreses a trabajar.
Sin decir nada, Annya se levanta y va a cambiarse mientras observa que la ventana esta empañada por el calor de ellos y la lluvia.
Sonríe ligeramente mientras se va del cuarto, con un nuevo recuerdo para ella.