Darle color a las cosas tiene un precio.
El teñido de telas es un proceso que requiere el uso, no solamente de colorantes y químicos, sino también de varios productos especiales conocidos como auxiliares de teñido. Estos materiales incrementan las propiedades de los productos terminados y mejoran la calidad del teñido, la suavidad, la firmeza, la textura, estabilidad dimensional, resistencia a la luz, al lavado, etc.
El proceso de teñido de telas comienza por preparar la tela para el teñido, donde se descrude el tejido para sacar los aceites que se usaron para tejer. ¿Para qué se hace esto? Para poder tejer los hilos de manera más fácil, se suelen ir aplicando parafinas y aceites durante el hilado, asegurando así un resultado mejor y sin fallos. Todos esos elementos externos que se le agregan perjudican a la tintura, ya que la mayoría producen alteraciones, y pueden aparecer manchas, por lo que hay que retirarlos al inicio del proceso.
Después, se enjuaga el tejido y se prepara el baño de tintura, que consiste en agua más auxiliares, como detergentes y otros elementos que hacen propicia la tintura. La temperatura también es importante, y se regula dependiendo el tipo de tela que se va a teñir, como también el tiempo y la velocidad de bajada de la temperatura.
El siguiente paso es agregar los colorantes específicos dependiendo de las fibras y procesos a realizar, por ejemplo se puede teñir el algodón y no el poliéster, o bien ambas fibras a distintos colores. También se puede hacer reserva del color, es decir teñir a una de las fibras sin manchar la otra. Y luego se vuelve a enjuagar la tela.
Ahora pasamos a una de las etapas más importantes en el teñido de telas: el fijado del color, para darle solidez a la tela frente al lavado y que no se destiña, y que encima manche otras prendas que se lavan juntas (característica de una tela de mala calidad), aunque esto también depende de la fibra. Este proceso consiste en un nuevo baño con un agente fijador del color, o por agotamiento, donde las fuerzas de afinidad entre colorante y fibra hace que el colorante pase del baño a la fibra hasta saturarla y quedar fijada en él.
Una vez finalizado este proceso, se pasa a darle una terminación o acabado especial a la tela. Los mismos pueden ser teflonado, protección UV, procesos sobre los cuales escribimos en primer lugar, o bien siliconado o suavizan. El tipo de acabado a brindar a la tela depende de para qué tipo de prenda se va a utilizar y en qué segmento de precio se va a vender.
Por lo que se puede concluir que no solo es la gran cantidad de agua que se emplea para darle el color correspodiente a una prenda sino la suma de tóxicos que hay al culminar cada una de estas etapas se dirigen a los ríos y a los mares cercanos de cada industria contaminándolos.
(Fotos: GREENPEACE, Río Tullahan, Tailandia)