Qué opinas de los que los banean del mismo sitio cuatro veces y en vez de pillar la indirecta se lían a doxear gente y a montar blogs de mierda? porque yo lo estoy flipando. Al principio me parecía gracioso, yo no conozco al tipa esa, pero esto es super enfermizo.
Lo gracioso se acaba rápido. Al principio el drama rolero tiene ese punto casi cómico, la gente peleándose por PBs, por quién responde antes o quién tiene más actividad... pero hay un momento en que cruzas una línea y lo que ves ya no es drama. Es algo cualitativamente distinto. Algo que incomoda de verdad.
Que te baneen de un sitio es una señal. Que te baneen dos veces, es una señal reveladora. Que llegues a un número obscenamente elevado de baneos y tu respuesta no sea la reflexión ni el alejamiento sino montar un blog de chismes y ponerte a doxear a personas reales... eso ya no habla del rol. Habla de ti, de cómo estás. De lo que necesitas y claramente no estás obteniendo por ninguna vía sana.
Ahora bien, hay una variable que me parece importante nombrar, porque en internet las cosas nunca son del todo simples. Verificar quién está detrás de una cuenta o un blog es, en la práctica, imposible. Y hay quien lo sabe y lo usa. El circo del "os enseño mi DNI si hace falta" es exactamente eso: un circo. Un DNI se encuentra en la red, se edita, se genera. No demuestra nada.
Lo que sí demuestra algo es el patrón: el historial largo, los escándalos repetidos, las propias admisiones públicas de una toxicidad mayor que una infusión de plutonio, de problemas, peleas y "malentendidos" sin límite... Hasta un listado de foros y personajes que la persona en cuestión ha documentado y que algunos han sufrido sin lugar a dudas. Eso no se fabrica ni son bulos.
Y en el caso hipotético de que hubiera alguna duda sobre la identidad, la persona que alimenta ese circo, que monta el espectáculo del DNI y sigue removiendo el avispero, tampoco está bien. De ninguna manera. Porque una persona sana, ante una acusación injusta, no responde con teatro. Responde con pruebas incuestionables, o bien silencio y distancia.
El doxeo me parece especialmente grave y quiero detenerme aquí. Porque ahí ya no estamos hablando de toxicidad rolera, de mal ambiente, de usuarios difíciles. Estamos hablando de exponer información privada de personas reales que no han consentido a que esa información se haga pública, con consecuencias que pueden ir mucho más allá de una pantalla. Eso tiene nombre legal. Y desde luego no es "drama de foro".
Lo que más me llama la atención de estos patrones, y los he visto más de una vez (en personas distintas, por desgracia) a lo largo de los años, es la incapacidad total de soltar. Hay gente que acumula un historial de expulsiones, de conflictos, de comunidades que les cierran la puerta, y su conclusión nunca es introspectiva. Nunca es "algo estoy haciendo mal" o "quizás este hobby no me está haciendo bien". La conclusión siempre es externa: la culpa es del foro, de los staffs, de los usuarios, de una conspiración colectiva contra ellos. Y desde esa narrativa, el doxeo, el blog de chismes, el ataque, se convierten en algo que se sienten con derecho a hacer. En una respuesta "justa" a una injusticia que solo existe en su cabeza.
Y luego está algo que me parece igual de revelador: la banalización. Reírse de todo esto, tratarlo como si fuera entretenimiento, como si el daño que se hace a personas reales fuera una anécdota graciosa. Eso no es descaro, eso es una señal de alarma enorme. Porque quien es capaz de hacer daño y reírse, quien no tiene ninguna respuesta empática ante el sufrimiento que genera, es genuinamente peligroso para cualquier comunidad en la que entre. No es una persona tóxica al uso. Es alguien que no ve a los demás como reales, y eso va mucho más allá de lo que ningún foro debería tener que gestionar.
Lo más triste, al final, no es la persona que lo hace, que evidentemente arrastra algo que va mucho más allá de este hobby. Lo más triste es la estela, la gente que ha tenido que lidiar con ese acoso, que ha tenido que irse de sitios que quería, que ha perdido las ganas de rolear por culpa de alguien que convierte cada espacio en su campo de batalla personal porque busca un alivio a su insatisfacción vital, que no hallará jamás de este modo. Esas son las víctimas reales de esta historia, no quien acumula baneo tras baneo y sigue sin entender por qué.
Lo que han hecho las comunidades que han cerrado la puerta repetidamente es exactamente lo correcto. Sin drama, sin debate, sin darle más escenario del que ya se toma por su cuenta. Porque hay problemas que no los resuelve un foro. Los resuelve un profesional. Y hasta que eso ocurra, la única respuesta sensata y sana es el silencio y la distancia.
Mi bandeja sigue abierta, y gracias por participar.