Patrones
Es muy difícil organizarse y comenzar a llenar la hoja en blanco cuando tienes muchas cosas para decir y no te atreves. Las resistencias comienzan a aparecer, la mente queda en blanco y sobreviene el olvido...
Nací en el seno de una familia pobre y numerosa. Madre, padre, abuela, bisabuela, tios, primos... todos viviendo en el mismo hogar. Una familia de mujeres, trabajadoras, sumisas, golpeadas... y hombres machistas, maltratadores, abusadores.
Mis abuelas no tuvieron oportunidad de ir a la escuela, en aquellos tiempos se comenzaba a trabajar desde que se tenía la fuerza física suficiente, y la enseñanza primaria era un lujo que solo aquellos que no necesitaban que todos y cada uno de los miembros del hogar desempeñaran tareas laborales para traer el pan a la mesa, podían darse.
Mis abuelas comenzaron a trabajar a los 7-8 años, como limpiadoras y lavanderas. Con la ayuda económica de un hombre de familia que dormía con mi bisabuela, mi madre pudo asistir a la escuela y comenzar a trabajar a una edad un poco más avanzada. Tenía unos 13 años cuando dejó la escuela secundaria para desempeñar labores como limpiadora en una chacra cercana.
Poco más conozco de la familia en la que nací y me crié hasta los 4 años. La pareja de mi bisabuela era un alcóholico golpeador, que creía que porque aportaba dinero para traer la comida a la mesa podía maltratar y golpear cuanto quisiera. Mismo patrón que siguió mi abuela, y luego mi madre.
Ambas casadas con hombres alcohólicos y abusivos. Ese fue el modelo masculino que conocí desde que nací, hasta muy avanzada edad.
De la familia de mi padre nunca escuché hablar de niña. Mi padre fue un hombre que un día llegó de paso al pueblo, solo, sin familia ni historia... y se quedó a vivir.
Al comienzo salía con mi abuela, pero cuando conocío a su joven hija (mi madre) muy pronto dejó de interesarse en su novia (mi abuela) para comenzar a cotejar a la hija. Ella tenía 14 años y el 40. Comenzaron a salir y al poco tiempo mi madre quedó embarazada. Fui su via de escape, de la casa, la familia, el maltrato. Aún sabiendo inconscientemente que solo se mudaría para repetir patrones, construyeron una al lado del chalet donde toda mi familia materna vivía. Su pequeño acto de independencia y su gran prisión.















