Hay algo que siempre me llamó la atención de las noches que se hacen infinitas. Esos momentos las sábanas se pierden en la cama de tanto dar vueltas, que sentimos que estamos perdiendo el tiempo porque no descansamos pero tampoco estamos haciendo nada. Sin embargo, yo lo encuentro como un momento perfecto para reflexionar. Para recordar el viaje en auto en el que alguien me dijo que le gustaba, o ese momento en que vi por primera vez a alguien que supe que iba a tener un impacto en mi vida, como si empezara un videojuego, una pulseada en la que no tengo práctica y sí todas las chances de perder. También es el momento perfecto para hacer catarsis. Para pensar en todas esas cosas que querría haber dicho y, simplemente, no supe encontrar las palabras adecuadas en ese momento. Es la sala de ensayos en la que recreamos una y otra vez situaciones conflictivas hasta que salgan tal como lo vimos en las películas. Fueron tres años de composición, de vivir experiencias, de pensar mucho… Fueron tres años, pero para mí siempre van a ser “Los segundos antes de quedar dormido”. Pueden encontrar mi álbum en Spotify, Apple Music, YouTube, o donde sea que escuchen música. ¡Espero que les guste! https://www.instagram.com/p/CEsvKzeF8sh/?igshid=1rekehfs077w