Tómala Ciudad es una exposición que habla sobre el poder que tiene cada individuo, organizado a través de colectivos, para tomar y transformar la ciudad.
Vivimos en una sociedad en la que hay cada vez más dinero, más conocimiento y más avances tecnológicos, pero al mismo tiempo, en la que hay cada vez más injusticia, más inequidad y más destrucción. Por eso queremos cambiar. ¡Tómala! es un proyecto de comunicación de la gente que quiere un cambio para la gente que quiere un cambio. ¡Tómala! es al mismo tiempo propuesta, denuncia y resistencia. Aquí vemos a la gente común – y no a los partidócratas – como motores de cambio, por eso hablamos más de los primeros que de los últimos. Las cosas que se hacen cada día para cambiar lo que no funciona, es lo que llena estas páginas que buscan traer conciencia, solidaridad y esperanza.
A LO QUE SIGUE:
La riqueza y diversidad de agendas ciudadanas que existen en nuestra ciudad, nos animan a multiplicar los vínculos entre colectivos, estudiantes, académicos, profesionistas e individuos autónomos, para producir los cambios que deseamos ver.
En los siguientes números de ¡Tómala! seguiremos el trabajo de estas y otras iniciativas de pensamiento y acción, de manera que podamos hacer evidentes las transformaciones que están en camino, y al mismo tiempo, sacudirnos el discurso de que vivimos en una sociedad conservadora que se resiste al cambio.
Diseño y edición: Daniela Martin, Víctor Flores
Comunicación y difusión en línea: Víctor Flores, Guadalajara Interactiva, Juan Ponce
Curaduría de documentales: Lirba Cano, Gabriela Ruvalcaba, Carlos F. González, Fernando Micro Hernández, Héctor Eduardo Robledo
Curaduría de exposición: Karen Gutiérrez-Lascurain
Coordinación de artistas: Esteban de la Monja
Intervenciones en el espacio público: Elena Muñoz, Celia Ramírez, Carlos Estrada Casarín
Coordinación de diálogos: Héctor Castañón
Vinculación y procuración de fondos: Carlos Pelayo Silva
La estética oficial del arte en el espacio público
Las personas que trabajan en arte público, ya se artistas, activistas o grafiteros, trabajan en espacios enormemente reglados con unas legislaciones que no necesariamente están vigentes, y que no necesariamente responden precisamente a lo que deberíamos de entender como espacio público o espacio social. Para mi, el sentido del arte público es precisamente un diálogo entre lo que queremos hacer, las ciudades que queremos tener, los espacios que queremos, y también un entendimiento de cómo nos construimos cada uno como ciudadano y como ciudadanía en general. Elena Muñoz, Artista del espacio público y colaboradora de Idensitat.net
El sentido de generar esfera pública no es pretender vivir en el consenso; es aprender a vivir en el disenso. Lorena Peña, Promotora cultural y curadora de arte contemporáneo.
Durante la exposición colectiva de TomaLa Ciudad, el Espacio Público se ubico en puntos específicos, denominados "Clusters", espacios donde se concentrarían grupos activistas (ONGs, ciudadanos, vecinos, etc.) para revivirlos con movimiento, como sucedió en el Cluster 1 (Calle Juan Manuel e Independencia, cruce con Gregorio Dávila), que despertó con la ayuda de Waking Souls quiénes llenaron de color sus jardineras , se volvía acogedor con mesa y banca creadas con pallets por el equipo de Áula nómada, añadiendo una sencilla y eterna diversión estaba COLUMPEO; fue explorada a detalle por los participantes de Renovación a Pie (RAP) y a la vez se invitaba a una cultura de arte mediante el reciclaje.
Como siempre hay mucho que hacer y hay muchos lienzos en blanco en la ciudad, el dueño de un puesto de revistas, que antes pasaba por sombra ahora expresa el color y actitud del cluster gracias a los artistas locales Christian Z y Nukre. Siendo esto solo el inicio, pues otro fin de semana, vecinos de la colonia asistieron para decorar las jardineras que aún no tenían color, con mucha actitud a pesar de que acabaron empapados bajo la lluvia.
Al crearse este entorno de participación social, era inevitable que hasta las personas que sólo estaban ahí en su rutina diaria, esperando el camión se hicieran presentes, pintando, columpiándose, construyendo, platicando, en fin respirando aquello que tanto nos hace falta pero poco se hace, salir a la calle a disfrutar de un buen rato de naturaleza y convivencia. Preguntaban si se repetiría cada fin de semana, dado que querían volver, con lo respuesta de que esperamos se pueda lograr un proyecto a largo plazo en este nuevo sitio de unión vecinal, como el gran ejemplo que nos presenta el Barrio de Santa Tere en su gran toma del espacio público el Día Internacional sin Auto, pintando, jugando, cantando, bailando en plena calle unidos para crear una mejor comunidad. Este día en diversos puntos de la ciudad, lxs ciudadanxs dejamos huella reclamando el respeto al peatón, a los ciclistas, una mejor educación vial y recuperación de espacios para la gente.
Otra manera muy común de tomar el espacio público es el comercio, que en muchas ocasiones ha sido criticado como algo que se ve mal, gente vendiendo en la calle, el puesto de tacos, de hamburguesas, el del tejuino quienes realmente, son vigilantes, conocen a los que pasan diario por ahi, los vecinos, son observadores silentes (excepto el de los camotes), por lo tanto se invito a emprendedores locales a presentar sus productos a los vecinos del cluster 1 en un mini-tianguis, donde hubo productos naturistas de belleza, deliciosos chocolates, mermeladas, alfajores argentinos, arandanos, bolsas, diseño independiente, entre otros, acompañados de buena música con el Dj do Santos y el apoyo de la cafetería Al Grano, quienes también buscan la manera de evocar al vecindario a mejorar su barrio.
Dado que el Espacio Público puede ser tanto un espacio fijo como un espacio en movimiento, también se tomaron las calles primero haciendo un reconocimiento a la busca de movilidad sustentable y efectiva con el pionero de Bicitaxi Tlajomulco, quien nos demostró la habilidad que se requiere para utilizarse, así como los grandes beneficios que conlleva, creando reacciones durante el largo trayecto desde su municipio de origen hasta el Museo de la Ciudad, donde permaneció como parte de la exhibición.
También se llevo a cabo un reclamo en bici, al olvido de obras arquitectónicas y sus geniales propiedades acústicas, guiados por Fabriccio de la Mora, quien producía ondas sonoras alertando a la ciudad. Otro recorrido que se realizó fue en conjunto con Gdl en bici en el "Paseo de Todos" en septiembre 2013, con el tema de que ciudadano queremos ser, llegando al cluster 2 donde, Alejandro Santamaría, artista local, emprendía una intervención en muro con letras de madera que se leen "Guadalajara" mientras ardían en leves llamas.
Finalmente los últimos dos eventos de TomaLa ciudad en Espacio público, fueron de Artes escénicas en el cluster 1, con la participación de CODENI A.C., representado por niños y niñas talentosxs en danza aérea, cantando rap y con una pieza creada con material reciclado representando un árbol genealógico, siguiéndolos fue el Monster Rockid Show, quienes con música de Rock Clásico y un cuento original, nos recordaron valores morales y ecológicos, además de dar pie al JAMMING que involucraba Saxofón, Guitarra, Panderos, flauta, D´jenve, Bongos y voces de varixs participantes hasta dos ciudadanos que esperaban el camión se unieron a bailar y cantar cumbias.
Se cierra la participación de Espacio Público con una proyección de la película GIMME THE POWER en la explanada 18 de marzo frente a la Biblioteca, quienes se hicieron presentes permitiéndonos conectar el equipo a sus instalaciones, equipo patrocinado por ProAir/AIRSCREEN Latinoamérica. Se creó un espacio de armonía, convivencia y paz, cuyo resultado no pudo haber sido mejor que aquel comentario de un joven participante diciendo: " gracias por la proyección, normalmente paso por aquí en las noches y me da miedo, siempre roban, pero estando todos aquí, se siente seguro y se recupera el espacio"
Se logró despertar a la participación social, se dieron a conocer diversas asociaciones a la comunidad, se conocieron asociaciones entre ellas, con fines comunes, se crearon lazos, se descubrió y recupero una pequeña muestra del espacio público, por algo se empieza ¿No?
Dentro de la mesa “Derechos vulnerados, ocupaciones informales y política de vivienda-Derecho a la Ciudad” moderada por el arquitecto Carlos Estrada Casarín de la organización México Proyecta se expresaron sentimientos, testimonios y reflexiones sobre la problemática de la vivienda en México y su relación con el derecho a la ciudad.
La vecina Mary Rojas, del fraccionamiento los Silos, comentó las condiciones, las características y los fenómenos sociales que ocurren en su fraccionamiento: “… el Fraccionador no cumple con lo que debe de entregar, aproximadamente viven seis mil (6000) personas ahí, pero existe mucho flujo, muchos compran pero nunca regresan porque no hay nada, no hay agua y CFE no ha cumplido, uno puede ver los cables de alta tensión botados en el jardín”. El caso de Fraccionamiento Silos es punto de referencia para analizar los temas de esta mesa.
La maestra Guadalupe Morfín Otero en su ponencia hizo referencia sobre la necesidad de crear un espíritu de igualdad en las ciudades, ya que de no hacerlo la cohabitación será imposible: “Trazamos rutas éticas de emparejamiento social o de acentuación de la desigualdad en cada permiso, obra, sentencia o concesión. Favorecer o hacer invisible al peatón es cuestión de habitar la ciudad, hacerla nuestra, tomarla y desenmascarar aquellas medidas que no la arrebatan. El derecho a la ciudad es en suma el derecho a contar con un espacio publico fraternizante, igualitario y proclive a las cortesías de la democracia”.
Por su parte el abogado Francisco Macías del CEPAD enfatizó que los retos que las ciudades enfrentan, como Guadalajara, son: la generación de empleos, oportunidades, educación, seguridad pero sobre todo hacer ciudadanos más activos y participativos en el ejercicio de sus derechos. Un dato importante es que en las ciudades tienden cada vez más al aumento de la feminización de la pobreza.
Para finalizar el arquitecto Enrique Ortiz de la Coalición Internacional del Hábitat (HIC-México) remarcó que en México la vivienda se produce basándose en criterios de oferta y demanda, y sólo dirigida a todos aquellos que si son sujetos de crédito, pero no una actividad dirigida al cumplimiento de un derecho.
Características de la vivienda adecuada según la ONU:
Seguridad y tenencia
Acceso a servicios y equipamiento
Accesibilidad (física).
Asequible
Habitabilidad (buen entorno)
Adecuación cultural
La ausencia de una (o muchas de las anteriores) propicia que la gente abandone su hogar y busque alternativas para solucionar su necesidad de habitar.
El ciclo de documentales de Tóma-la Ciudad tuvo como intención mostrar un conjunto de visiones acerca de distintas problemáticas sociales, tanto locales como globales, que nos brindaran elementos para la reflexión sobre procesos que están aconteciendo en Guadalajara y en nuestro país. Pero también para problematizar nuestra participación como ciudadanxs para hacer nuestra ciudad más equitativa, más segura, más habitable.
En los documentales La lucha por el espacio urbano y Luz pudimos ver cómo los intereses de empresas transnacionales arrasan con barrios enteros, borrando los espacios donde se asienta la memoria colectiva de las ciudades, elitizando el espacio urbano, disponiéndolo para la producción de capital, desplazando a los habitantes de la ciudad, despojándolos de ciudadanía y convirtiéndolos en consumidores y en objetos de consumo. Las promesas incumplidas, más bien mentiras, del capitalismo como nos contó el documental Sobreviviendo al progreso.
Estos documentales tuvieron especial interés porque actualmente ocurre un proceso semejante en nuestra ciudad, cuyo centro ha estado despoblándose desde hace varios años y actualmente figura como emplazamiento para la Ciudad Creativa Digital, proyecto con el que varias empresas transnacionales se asentarán en nuestra ciudad generando tensiones en torno transformaciones urbanísticas, económicas y sociales. Sin embargo, estos documentales también dan cuenta de la resistencia ciudadana que se organiza para defender sus entornos, como la lucha que nos mostró también el documental El Jardín, sobre la defensa del huerto urbano colectivo más grande que ha existido en los Estados Unidos, o contra la privatización de bienes públicos como vimos en La gran venta.
Sin duda las luchas por la defensa de los espacios urbanos, a favor o en contra de los proyectos públicos y privados generan tensiones que desgastan pero también empoderan a la ciudadanía y hacen ciudad, como vimos en el documental Urbanizados. Cuando esos conflictos atraviesan todos los aspectos vitales de una población, cuando lo personal se convierte en político, los movimientos civiles pueden llegar a generar de forma espontánea auténticas ciudades auto-gestionadas, como ocurrió con el Movimiento 15-M y la Acampada Sol en Madrid según nos mostró el documental Libre te quiero.
Especial énfasis tuvo el ciclo en una de las problemáticas que han trabajado varios de los colectivos participantes de Toma-la Ciudad: la movilidad urbana. Sobre ruedas: el sueño del automóvil nos puso en perspectiva acerca de la erosión de las ciudades a causa de organizarse en torno al uso del coche. Como alternativa tenemos la que el movimiento ciclista de nuestra propia ciudad ha venido generando desde hace algunos años, con mucho esfuerzo y a contra corriente, narrada por el documental Over the wheel. Sin embargo en Guadalajara aún tenemos una asignatura pendiente: el transporte público; el documental El hombre-camión nos muestra las condiciones del factor más importante de este servicio: la persona que va al volante, cuyas condiciones de trabajo son más bien inhumanas, e invita a hacer un frente común entre conductores y usuarios para lograr una mejora sustancial en el el servicio.
La memoria colectiva es también una forma de resistir, esa que se encuentra en los objetos de la vida cotidiana, como narra con detalle ¿Olvida usted algo?, o en la historia reciente de nuestra ciudad que ya no estamos dispuestos a olvidar, y ahí radica la riqueza de documentos como Abril: el mes más cruel, acerca de las explosiones de 1992 que sacudieron a Guadalajara a causa de la corrupción y la negligencia gubernamental.
Desgraciadamente la historia reciente de nuestra ciudad y de nuestro país es también una historia de represión, pero también la de lxs jóvenes que insisten en resistir a la imposición, a través de la organización y la toma de las calles. #YoSoy132 #1DMX y Gimme the power recogen el testimonio de esas luchas y engloban el espíritu de lo que significa tomar la ciudad.
Caracol urbano, investigación audiovisual en la calle.
Aquí, en su sociedad civilizada, es donde es fuerte Guadalajara: en la manifestación de su voluntad de que las cosas comiencen a ser de otro modo. En los colectivos y en las voces individuales, pero legítimamente representativas de esa comunidad plural que quiere habitar en la ciudad haciendo posible en ella el principio constitucional de igualdad. No hay mejor forma de tomar la ciudad que hacerla nuestra, domesticarla. Nos han traído enormes dosis de esperanza las organizaciones y trabajos de Ciudad para Todos, el Colectivo Ecologista de Jalisco, Guadalajara en Bici, Colectivo Triciclo, Guadalajara 2020, COM:PLOT, el Centro para la Cultura Arquitectónica y Urbana, “Las otras caras de la ciudad” y los múltiples grupos que conforman la Plataforma Metropolitana para la Sustentabilidad, la Red Guadalajara de Todos, las acciones valiosas a favor de la gobernanza metropolitana, cuya Asamblea lamentablemente no acabó de cuajar, el Observatorio Jalisco Cómo Vamos, y otros muchos esfuerzos, otras muchas cabezas y plumas e intenciones, en las que incluyo a los bordadores por la paz, al CEPAD, Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo, el IMDEC, Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario, las y los que se activaron como más de 132. Todos ellos apuntan y anuncian formas posibles de mirar y hacer valer ese derecho a la ciudad que no es otra cosa sino el derecho a poder cumplirnos, completarnos, como humanos y como comunidad, en compañía de otros, en vecindades, barrios, fraccionamientos, en todos los espacios que acojan el derecho de considerarnos parte de un común distinto, de una ciudad donde los clanes compartan el pan de las diferencias y las saluden en vías recreativas o en camiones urbanos de calidad; donde el miedo a caminar y a ser robado sean desterrados por la coincidencia de miradas decididas a hacer que habite la ciudad un principio de igualdad. Guadalupe Morfín – Escritora.
Las formas actuales de represión son la forma típica de responder de esta democracia de mierda, que ha matado a tantas personas. Esta historia es vieja, antigua. Es la historia del PRI. Nosotros no hubiéramos podido reaccionar de otra manera; utópicamente pensamos que a través de la guerrilla íbamos a levantar a toda la ciudadanía, pero actuamos con el impulso, más que con la cabeza. Eso nos costo mucho: miles de muertos y desaparecidos. Hay que reconocer que no era el momento de la acción guerrillera, pero fue muy fácil caer en el impulso de la violencia. Hoy debemos entender que los cambios son procesos sociales que van madurando, no con los impulsos, sino generando conciencia a nuestro pueblo. Ese es el esfuerzo, y con esto se pone un acento fuerte por la guerrilla no violenta. Antonio Michel – Colectivo Rodolfo Reyes Crespo. Sobre la guerrilla y la guerra sucia en Guadalajara durante los años 70s.
Hablar de la política de la calle en Guadalajara es hablar de muchas ciudades, invisibles o vistosas. Es hablar de ciudades que explotan, de ciudades que ya no existen y de ciudades hacia las que caminamos, o hacia las que vamos en bici. Y de ciudades que, cuando menos lo esperamos, nos abaten con una macana y con el desvío de la mirada.
Hablar de la política de la calle es hablar de la política del miedo y de la política del deseo. Las ciudades no son utopías, pero están hechas también de ellas. Lo podemos ver con la diversidad de colectivos que hoy trabajan en Guadalajara y su zona metropolitana: colectivos ambientalistas; feministas, LGBT y de diversidad sexo-genérica; de reivindicación por la paz y en contra de la violencia; de democratización de los medios; de ciclismo y de urbanismo en un amplio sentido.
En estos tiempos, que se pintan oscuros, nos queda reunirnos, abrazarnos como hemos hecho cuando una mano dura, torpe y ciega se ha acercado a golpearnos. En estos tiempos toca conversar y dialogar juntos. Si la comunicación es el espacio donde se genera el poder, es hora de apropiarnos de los sitios y de hacerlos lugares para que nos hablemos. De todos estos sitios no sólo geográficos que conforman la ciudad (las ciudades). Es hora de hacerla de verdad nuestra: de tomar la ciudad. Luis Gatica – Estudiante.
Tenemos 34 de habernos asentado en lo que hoy es Lomas de Tabachines. Éramos una comunidad que pertenecía a la comunidad indígena de Mezquitán. Al principio todo estaba muy bonito: agua, ríos, áreas verdes. Pero cuando se acabo el temporal, tuvimos que pedir un camión para ir al Ayuntamiento a pedir la luz. Llegaron los partidos políticos, y empezó la peleadera muy fuerte. Una de esas personas se vinculó con la CFE y amenazó con que nos fuéramos de su lado, sino nos cortaban la luz. Todos los partidos políticos se acuerdan de nosotros sólo cuando hay elecciones. Vecina de Lomas de Tabachines, Zapopan.
La resistencia eficaz se resuelve con inteligencia. Si caemos al mismo nivel de violencia cuando enfrentamos algún abuso de derechos humanos, nos hacemos igual que ellos. Pero cuando buscamos una solución inteligente y unimos esfuerzos, por pocos que sean, ya sentimos una alianza que nos fortalece. Nuestra resistencia no tiene que ser agresiva; tiene que ser inteligente. Danielle Strickland – Colectivo pro Derechos de la Niñez (CODENI).
La policía abusa y los inspectores piden dinero con tal descaro, porque nadie hace nada: creo que es parte de falta de sensibilidad por parte de la sociedad respecto a todo lo que nos pasa a los limpiaparabrisas, los ambulantes, sus hijos, los migrantes o los indígenas. Y nosotros decimos: ¡chale! ¿qué vamos a hacer? Queremos gritarle a la sociedad que empecemos a educarnos, que empecemos a ser sensibles, porque nuestra situación es cada vez peor. Ya no queremos estar perdiendo el tiempo con manifestaciones en las que nos dan nuestra palmadita en la espalda y después otra cita más. Queremos que pase algo que nunca haya ocurrido, algo fuera de onda, ¡queremos hacer historia!
Pero ¿tenemos alguna solución? ¿se puede trabajar juntos? ¿cómo proponen ustedes que en esta resistencia podamos hacer algo más que resistir? ¿cómo involucrar a toda la sociedad para que nos unamos más y generemos más fuerza? Tendríamos que empezar a pedir opiniones en las calles, en las colonias y dialogar entre nosotros, porque muchas veces se deja guiar la sociedad por lo que dicen las noticias, o por lo que informan los del gobierno. Otilia Arellano – Amigos Trabajando en los Cruceros.
Debemos ir contra el discurso de los medios que nos hablan todo el tiempo de inseguridad, por que nos hace abandonar el espacio público y encerrarnos en espacios privados. Lo importante es que empecemos a confiar en el otro, y una de las formas de hacer más seguros los espacios públicos es saludar a la gente, mirarnos y empezar a reconocernos. Lirba Cano – Caracol Urbano.
Una ciudad que es insegura para un sector de la población, no es segura para nadie. Hacer ciudades seguras para mujeres pasa por cambiar los significados con los que están cargados nuestros cuerpos, que transitan y se encuentran con otros cuerpos, igualmente cargados de significados, en el espacio público. Por tanto, para construir una sociedad segura es necesario alterar los roles dominantes que son impuestos a las mujeres en las calles de la ciudad por el machismo. Mariana Espeleta – Investigadora y activista.
Para explicar qué es un sistema de opresión, uso la analogía de Marilyn Frye, filósofa feminista americana. Ella explica que el patriarcado es como una jaula en donde viven pajaritos: Si un pajarito mira de muy cerca la jaula, puede parecer que los barrotes son elementos desconectados, y que no hacen parte de algo que los sostiene. Estos barrotes son por ejemplo, el piropo, el acoso, los chiflidos y las miradas de los hombres hacia las mujeres en la calles; la publicidad sexista, el lenguaje sexista y la violación. Cuando damos un paso atrás podemos ver que estos barrotes hacen parte de una jaula: de un sistema de ideología que dice que las mujeres son objetos sexuales y sumisas; de una cultura de machismo de violación y de violencia hacia las mujeres. Simone Lucas - Femibici, Women in Cities International, Ciudades para Mujeres Libres.
El olvido e indiferencia institucional hacia el campo han derivado en un desprecio por las poblaciones campesinas, que a su vez deriva en prácticas de explotación sobre los trabajadores agrícolas basadas en el racismo y la idea de superioridad de las poblaciones urbanas. Alonso Hernández – FM4.
En el modelo extractivista y avasallante, las condiciones de las comunidades y de la ciudadanía son sumamente desiguales. Lo que nosotros intentamos es que estas comunidades vayan definiendo estrategias creativas e integrales, en donde se use el derecho, pero sobre todo, la presión, la movilización, y la construcción de alternativas de gestión y organización. No creemos en el estado de derecho en este país, porque es absolutamente cómplice de las grandes corporaciones. La gente reconoce que hay impunidad absoluta, que hay corrupción absoluta, pero aún así vemos que cuando la gente conoce sus derechos, se fortalece y se empodera para lograr pequeñas victorias que alimentan la esperanza. María González – IMDEC.
Medios de comunicación libres y el espacio público virtual
El sistema de representación democrática va a cambiar. Lo que no se sabe es hacia donde o cuanto va a tardar. Pero una vez que se posibilita un medio que permite lo que Manuel Castells llama la auto-comunicación de masas – o el mass media a nivel individual – se genera un poder de comunicación para muchísima gente que antes no lo tenía. Lo que está claro es que está habiendo un cambio de paradigma en la manera de comunicarse, pero es muy pronto todavía para saber a dónde va. Si bien el Internet se puede ver como un medio horizontal, todavía hay una asimetría entre la gente que dedica mucho tiempo voluntariamente a producir información, y el 99% de la sociedad que nos dedicamos a consumirlo. Pablo Mateos – Investigador del CIESAS
Internet puede ayudarnos a hacer una mejor sociedad dependiendo de lo que entendamos por mejor sociedad. Es importante entender que la sociedad va a ser eternamente un conflicto, lo cual no significa violencia, sino que hay intereses que se excluyen, que convergen, pero siempre intereses diversos, por lo que una mejor sociedad es algo muy abstracto y subjetivo. Tendrías que preguntarte qué es una mejor sociedad, y a partir de tu propia respuesta puedes comenzar a generar unas ideas para tu objetivos personales o de grupo. Conrado Romo – RutLab, colaborador del Partido Pirata y bloguero.
Se está perdiendo esa idea de la revolución, de ir en contra de, que debe ser un estado natural de nosotros. Cosas como estas nos unen, nos hacen estar un poquito más juntos. No nos conocemos, pero venimos con la misma idea. Vecino de la Ex-penal de Oblatos - Asistente a la proyección del documental Gimme The Power de Molotov.
Se ha ganado mucho en la calle a partir de la vida diaria y de la sociedad civil, más allá de los grupos organizados y las marchas. Eso nos da pie a pensar si esta es una ciudad conservadora o si en realidad es solamente un discurso. Miguel Vizcarra – Investigador y activista por el derecho a la diversidad sexual.
Me parece que las acciones tienen que ser cotidianas, personales, relacionadas con el consumo, y con la información, pero también con las políticas públicas, porque al final éstas terminan por atar de manos al derecho. Afra Mejía – Documentalista
La movilización popular, la concientización y la desobediencia civil son fuentes de derecho, cuando vivimos en un estado que no es un estado de derecho, y en el que las instituciones encargadas de otorgar justicia funcionan a partir de una absoluta ineficiencia y una absoluta corrupción. Creo y apuesto por la desobediencia civil. Jaime Morales – Red de Alternativas Sustentables Agropecuarias, Investigador del ITESO.
Como parte de la cobertura del proyecto Toma la Ciudad nos acompañan organizaciones ciudadanas que trabajan en la protección y conservación del patrimonio y la vida de los barrios.