Si en la vida ya no hallamos, un amor tan bello, tan real, te pido nunca arrepentirte de este sueño del que ambos tuvimos que despertar. Porque el amor nunca es en vano, aunque tarde o temprano dolerá; las lágrimas que en silencio ambos lloramos en noches que solo nosotros entendimos, en amor eterno se volverán.
Autor: Alan Kmelcon











