Triques de la añoranza Cajones tupidos de chácharas sin importancia. territorio de la poesía, patria de lo infraordinario. Un país de coleccionistas secretos, tan celosos de sus cachivaches como lo estarían otros de sus piedras preciosas. Recolectores de menudencias mientras caminan entre la basura que rima con todo lo demás. Menos que eso no hay. Más tampoco.










