Standard my a**...
Cuando era tan solo un bebé en esto de la computación (osea, como a los 15 años), tenía la impresión de que la computadora era un ente externo, perfecto y ordenado el cuál podíamos programar (después de muchos años de entrenamiento claro) para lograr cosas fantásticas. Entonces empezaron las clases de los profesores que “sabían todo” y nos enseñaban las buenas prácticas de la programación: Encapsula tus clases, documenta, pruebas unitarias, etc etc. En los sitios de Internet, los gurus internacionales nos dejaban anonadados con sus geniales respuestas y artículos de como ser un máster en cierta tecnología.
Pero, el sueño de la perfección computacional se fue desvaneciendo con el tiempo (dreams have the nasty habit of going bad when you are not looking), para darse cuenta que todo era una proyección imperfecta de las ideas de los que hacen las cosas. ¿La prueba?, los estándares, así como dos niños se pelean sin sentido hasta el infinito gritándose lo contrario (eres un tonto!, no, tu eres un tonto!, no, tu eres!), la industria del software lo ha hecho desde su nacimiento con los estándares.
Las bases de datos deben estar normalizadas!. No mejor no, mejor todo en una, es más rápido!, no no, deben ser normalizadas!, no normalizadas, normalizadas, no normalizadas, normalizadas
Tus estructuras de datos deben tener tipo!, No mejor no, mejor abierto para que sea flexible, tipado, no tipado, tipado, no tipado
Los MEJORES webservices son con soap, no no, los mejores son restful, soap, restful, soap, restful, soap
Centralizado, distribuido, centralizado, distribuido, centralizado...
Al ser testigo de esto, los profesionales (o al menos yo), le empezamos a perder respeto a la profesión. Y es que esa “emoción” de probar el framework más reciente de Spring o lo último en bases de datos se pierde cuando ves que sólo es un tapón para el vacío existencial de alguna persona que lo creo, luego llega otro con un nuevo tapón, y luego otro y así seguimos tapando hasta el infinito.
¿No sería mejor aceptar que la ingeniería de software es tan humanista como la sociología o la psicología? Al menos así ya no nos molestarían los científicos de verdad, cito a Sheldon Cooper: “Enginners are the oompa-loompas of science”. Y mejor aún, si ese humanismo se pudiese medir, ¿cómo les gustaría hacerlo?, ¿acaso podría existir un Tryout en el que el reto sea no resolver el problema, sino entender la mente del que lo causo?
Pregunten, lean, opinen, proyectense








