A mucha gente le gusta llamar la atención a través de sus enfermedades, sobre todo a las personas hipocondriacas, pero nunca había visto nada igual a esto…
Esta semana, por fin, se me hizo ver la película #EnfermaDeMí de los productores de #LaPeorPersonaDelMundo y del director noruego Kristoffer Borgli, estrenada en el #FestivalDeCannes, en la sección Una Cierta Mirada, y también está presente en la más reciente Muestra Internacional de Cine.
A esta película se le califica como “una narcisista comedia anti-romántica”, y efectivamente muestra el narcisismo en su máxima expresión y cómo los narcisistas de hoy buscan la fama a toda costa, como es el caso de su pareja protagónica, cuyos integrantes ejemplifican a muchos jóvenes de la sociedad actual.
“Enferma de mí” es una película cómica, pero a la vez dramática, por lo que también se define como una comedia negra. Es una sátira alocada y moderna, cargada de humor negro, donde su protagonista, Signe (Kristine Kujath Thorp), tiene un novio artista llamado Thomas (Eirik Saether), con quien tiene una relación competitiva. Cuando éste sobresale como artista contemporáneo y presume su aparición en una revista, ella decide hacer algo al respecto, para no quedarse atrás y brillar en sociedad.
Desde el principio de la película, Signe habla del narcisismo y ella busca llamar la atención de los demás y lo hace “sin querer”salvando a una persona que es mordida por un perro; después, con su alergia a las nueces, y, finalmente, con una misteriosa enfermedad que la hace famosa.
Espero no spoilear, pero me parece destacable él momento cuando la pareja protagónica tiene relaciones y Signe se emociona de que Thomas la cuide y de que ambos hablen de su funeral.
También llama a atención, como con la máscara que usa Signe, su enfermedad es visible, cuando hay muchas enfermedades que no se ven, por lo tanto, ella aprovecha esto para que la vean y asi se vuelve famosa, viral, una sensación y una inspiración.
Llega a ser muy admirada pues, a pesar de su enfermedad, ella es muy guapa; incluso se convierte en modelo de ropa sin género, en una agencia muy incluyente, lo cual es muy actual.
Otro momento romántico es cuando Thomas, en vez de compadecerse de Signe por su enfermedad, le aplaude su valentía, con lo que ella se emociona cual pavo real.
Todo este glamour contrasta con síntomas de su enfermedad como el vómito o cuando hace gárgaras con champán.
Al final, la película sorprende con giros inesperados y de tanta acción dramática in-crescendo, vuelve la paz y la tranquilidad a la vida de Signe, dentro de esta caótica película que vale la pena ver. Al parecer está en tendencia, y, para mí, puede convertirse en un film de culto.
Lo recomiendo ampliamente. Aún sigue en cartelera, pero parece que no por mucho tiempo. ¡Corran a verla!