Entrenamiento.
Como era de esperarse el ejercito mexicano es sólo un juego de niños a comparación de las grandes potencias. No podemos pedirle tanto a un país que no ha estado involucrado en las guerras más importantes, y claro, aún hay más factores, pero dejando esto de lado. El crío hacia que el entrenamiento pareciera un juego, superaba todas las pruebas que le pusiesen con tal osadía. Sus superiores se dieron cuenta de lo bueno que era, y al día siguiente prepararon una pequeña muestra de un enfrentamiento y como era de esperar el chico en el momento que le dieron el arma y asignaron el equipo donde iba a estar, desde ese momento se supo indirectamente que equipo iba a ser el ganador. la muestra tendría una duración de una semana como máximo, el joven se separo de su equipo y tardo un día en localizar al equipo contrario, al día siguiente espero a que cayera la noche y ataco en total silencio, nadie se percataba de su presencia hasta que les pegaba un tiro, esa misma noche acabo con la muestra. Al día siguiente al equipo perdedor se le castigo con el doble de entrenamiento por una semana, el ganador con una semana libre. A La semana siguiente los superiores prepararon otra prueba, pero en este caso escogieron a los 5 mejores miembros de las Fuerzas Especiales Mexicanas y solo, al chico de gran espíritu.
M.A.P.S.











