Al sentir un tacto en su hombro dio un giro completo y rápido, al poder dar con la cara conocida sonrió de par en par y no dudo en saltar para abrazar al rubio. —Vincent.— Con unas risas divertidas le soltó y después de escuchar su inquisición le negó la cabeza rotundamente. —Nop, por aquí no ha pasado, te puedo ayudar a buscarlo. Quiero saludarlo.— Apenas llevaba conociendo a los hermanos unos días pero la confianza en ella era tal que no le costaba hablarle como si le conociera de años.
Dejó escapar una pequeña carcajada al reconocer a la rubia que se le había lanzado a abrazarlo, reaccionando lo suficientemente rápido para corresponderla--. Buenas, Irina --suspiró al escuchar su respuesta, pasándose una mano por el cabello--. Me sería de utilidad tu ayuda, si no te molesta. De lo contrario temo encontrármelo en alguna situación de la que luego ambos nos vamos a arrepentir --hizo una mueca de preocupación.














